Última hora

Última hora

Bolkestein una pesadilla para franceses, alemanes, suecos y daneses

Leyendo ahora:

Bolkestein una pesadilla para franceses, alemanes, suecos y daneses

Tamaño de texto Aa Aa

En este proyecto de ley se prevé la liberalización del sector servicios a través de la Unión, conservando los salarios y las reglas sociales del país originario de cada empresa. Una aberración para los sindicatos y para algunos gobiernos. Sin embargo la Comisión Europea y los países del este consideran esta directiva como un pilar del crecimiento del bloque

Así el primer ministro eslovaco, Mikulas Dazurinda denunciaba el proteccionismo de algunos países veteranos en la Unión y se pronunciaba “a favor de la apertura total del mercado de bienes y del de servicios”. Ahora bien, los temores al “dumping social” de la directiva Bolkestein están envenenando el debate sobre la Constitución Europea en Francia, pese a que el tratado no la menciona. En Suecia, las autoridades han interrumpido las obras de esta escuela porque la empresa constructora letona, encargada de las mismas, aplicaba su reglamento laboral y no el sueco; un ejemplo de los que promete ladirectiva. Las voces que se alzan para retirarla se multiplican. Aunque Bruselas capea el temporal prometiendo su revisión. Según el ministro belga de economía Didier Reynders “si se consigue que la protección social de los trabajadores y las reglas de funcionamiento empresarial evolucionen se podrá competir en base a legislaciones comparables en los distintos países de la Unión” La letra pequeña de la directiva Bolkestein choca con otra ley anterior de 1996 que mantiene todo lo contrario, es decir que el derecho laboral que prima es el del país en donde se trabaja. Un galimatías al que los jefes de Estado y de gobierno se enfrentan en este Consejo europeo.