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Pakistán, centro de todas las miradas desde los atentados de Londres

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Pakistán, centro de todas las miradas desde los atentados de Londres

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Desde los atentados del 11 de septiembre, el presidente de Pakistán, el general Pervez Musharraf, libra una batalla sin cuartel contra el terrorismo internacional. Él mismo ha sobrevivido a dos intentos de asesinato en los últimos años. Ahora, su país vuelve a estar en la primera línea de fuego del frente anti terrorista tras los atentados de Londres. Tres de los kamikazes que perpetraron los ataques en la capital británica habían visitado Karachi el año pasado. Esto es lo que aseguraba a principios de esta semana la prensa de Islamabad y como prueba del viaje de los tres hombres de origen pakistaní, están sus certificados de inmigración. Las autoridades del país desconocen el motivo del viaje pero lo que es seguro por el momento es que uno de ellos, Shehzad Tanweer, asistió a una escuela coránica y matuvo contactos con un grupo extremista clandestino. En Pakistán, un país empobrecido en el que la educación se reserva a las élites, un millón y medio de niños, estudian el Corán en estas escuelas llamadas madrasas. Se teme que a lo largo de los años estas escuelas religiosas se hayan convertido en una fábrica de yihadistas. Desde los atentados en Estados Unidos hace casi cuatro años, todas las miradas se fijan en Pakistán, un país convertido en un inmenso campo de entrenamiento y al mismo tiempo de batalla de los extremistas. Los atentados terroristas se suceden en su suelo. Las zonas tribales situadas a lo largo de la frontera con Afganistán, sirven de refugio a innumerables grupos radicales entre ellos, Al Qaeda y los Talibán. Pese a haber entregado a Estados Unidos más de 700 sospechosos en los últimos tres años, Pakistán no ha conseguido hasta hoy cumplir los objetivos de su campaña anti terrorista. Según algunos analistas, este es el resultado de una política de utilización de los yihadistas en su propio favor sobre todo en Afganistán y en Cachemira durante los últimos 25 años.