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CDU-SPD: juntos en el Gobierno, pero separados por sus ideales

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CDU-SPD: juntos en el Gobierno, pero separados por sus ideales

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Enfrentados durante la campaña electoral, socialdemócratas y cristianodemócratas tratan ahora de alcanzar un consenso sobre cuestiones que hasta el momento les han enfrentado. El déficit estatal es uno de los pocos puntos sobre los que existe acuerdo.

Ambas formaciones coinciden en que éste debe situarse por debajo del 3 por ciento del Producto Interior Bruto. Para ello, podrían desempolvar la lista Koch-Steinbrück. El texto prevé la supresión de numerosas exenciones fiscales. Aparte de este punto, las divergencias son patentes en materia de un IVA que los conservadores pretenden aumentar. Difícil imaginar un acuerdo sobre los impuestos, que los socialdemócratas quieren bajar. Lo único sobre lo que no difieren son las reducciones fiscales para las empresas. El empleo, talón de aquiles de la economía alemana, podría sufrir bajo esta coalición ya que todos los analistas coinciden en que será imposible llevar a cabo las reformas necesarias para impulsar la locomotora alemana. Los puntos de vista aquí también son encontrados. La CDU es partidaria de liberalizar el sector y facilitar los despidos, algo de lo que no quiere ni oir hablar el SPD. Otro punto espinoso es la sanidad. Las reformas anunciadas por ambos partidos durante la campaña siguen líneas diametralmente opuestas. Si quieren acercar posturas, deberán suavizar y muchos sus concepciones. La del SPD preconiza una especie de modelo francés, es decir, un seguro ciudadano en el que cada persona cotice en función del salario que percibe. Los conservadores abogan por establecer una suma fija para todos los alemanes. En cuanto a política exterior, los socialdemótracas apostaron, con su crítica a la guerra de Irak, por el vínculo europeísta en detrimento de las relaciones transatlánticas. La CDU de Merkel busca acercarse más a Estados Unidos. Pero Bush e Irak no son el único terreno de desencuentro. Turquía es otra patata caliente. Los socialdemócratas son partidarios de su ingreso en la Unión Europea. Los conservadores, sin embargo, son contrarios a que Ankara forme parte del club comunitario.