Última hora

Última hora

Escenario de guerra en una ciudad del Cáucaso ruso atacada por decenas de rebeldes

Leyendo ahora:

Escenario de guerra en una ciudad del Cáucaso ruso atacada por decenas de rebeldes

Tamaño de texto Aa Aa

Combates en plena calle. La población huye. Tiroteos, incendios, explosiones y al menos 60 muertos. Ese es el escenario de guerra que se ha vivido este jueves en Nálchik, una localidad del Cáucaso ruso que se ha visto sorprendida por el ataque comando de decenas de rebeldes contra varias comisarias, edificios oficiales y hasta el aeropuerto de la ciudad. Eran las 9 de la mañana hora local cuando entre 150 y 300 hombres armados según las fuentes entraban en Nálchik, capital de Kabardino-Balkaria, una república caucásica próxima a Chechenia. De hecho, los separatistas chechenos se han atribuido la ofensiva a través de Internet.

Asaltaron simultáneamente tres comisarías, la sede del ministerio del Interior y de la FSB antigua KGB, una armería y el aeropuerto, donde no pudieron penetrar. Los combates y los enfrentamientos en plena calle con las fuerzas del orden duraron toda la mañana. Por la tarde aún había un grupo de atacantes acantonado en una comisaría con varios rehenes. Aunque las cifras de víctimas son confusas e incluso contradictoria, se cree que han muerto al menos una docena de civiles. Algunas fuentes hablan también de unos 50 rebeldes muertos y una veintena de policías y militares. Los heridos podrían superar el centenar. La ofensiva ha convertido a Nálchik, donde viven unas 270.000 personas, en una ciudad cercada por el ejército. Los teléfonos no funcionan, tampoco el transporte público. La frontera con la república vecina de Osetia del Norte ha sido sellada. La reacción del presidente ruso, Vladimir Putin, ha sido enérgica. Ningún rebelde debe escapar con vida de Nálchik, ordenó al viceministro de Interior ruso, Aleksandr Chekalin, durante una reunión en Moscú. Toda persona armada que oponga resistencia debe ser “aniquilada”, recalcó. Según Chekalin, que acudió al Kremlim a informar a Putin de los sucedido, la ofensiva sobre la ciudad caucásica ha sido una maniobra paraalejar a las fuerzas del orden rusas de Belaya Rechka, una localidad cercana a Nálchik, donde un grupo de rebeldes, en el que había algún dirigente destacado, se encontraba rodeado por la policía.