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Día Mundial de Tolerancia Cero a la mutilación genital femenina.

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Día Mundial de Tolerancia Cero a la mutilación genital femenina.

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“Una de las violaciones más persistentes, extendidas y silenciosa contra los derechos humanos.” Así define la ONU la escisión de clítoris, una práctica que afecta a 130 millones de niñas y mujeres en todo el mundo. Tres millones más se añaden a esa cifra cada año según datos divulgados con motivo del Día Mundial de Tolerancia Cero a la mutilación genital femenina. En determinadas comunidades se considera un ritual de purificación que marca el paso a la edad adulta.

En Kenia, una educadora explica los riesgos de esta práctica: hemorragias que pueden ocasionar la muerte, infecciones, hepatitis y mayor riesgo de contraer sida. Argumentos como esos han hecho que el poblado de Ker Simbara sea uno de los primeros de Senegal en dejar de practicar escisiones de clítoris. La diputada senegalesa Aminata Ndiaye explica la fórmula que desde hace nueve años ha convencido a más del 30 por ciento de las localidades del país a remplazar las ablaciones por rituales más simbólicos. “Gracias a un programa muy funcional basado en la sanidad y en el derecho, se ha conseguido sensibilizar a las mujeres y a los hombres. Eso les ha permitido formarse su propia opinión sobre el tema” Guinea, Egipto, Mali, Sudán y Eritrea son los países en los que la mutilación femenina está más extendida. La practican musulmanes, cristianos, los judíos de Etiopía, coptos. En los cinco países, el índice de mujeres mutiladas es superior al 80 por ciento. Aun más sorprendente; el peso de la tradición y de la religión hacen que más del 50 por ciento de las mujeres estén a favor. De hecho, en algunos países la mutilación femenina no es ilegal y ese es uno de los principales problemas para su erradicación según Melegué Traoré, miembro de la Unión Interparlamentaria. “Cuando se llevan veinte años de campañas de sensibilización, llega un momento en que debemos decir: practicar la mutilación sexual de una adolescente o de una niña se castiga con tal pena de cárcel o con tal multa contemplada en el código penal.” Amnistía Internacional ha pedido que se contemple como tortura, debido a que viola los derechos humanos, y que sea causa de solicitud de asilo. Pero en ocasiones, derechos humanos y tradiciones chocan frontalmente. Actualmente Sudán solo condena legalmente las escisiones totales, mientras que en Kenia solo una declaración presidencial aborda por encima el problema.