Última hora

Última hora

Tenso cara a cara entre Berlusconi y Prodi en el último debate televisado

Leyendo ahora:

Tenso cara a cara entre Berlusconi y Prodi en el último debate televisado

Tamaño de texto Aa Aa

Silvio Berlusconi y Romano Prodi mantuvieron anoche su segundo y último duelo televisivo antes de las legislativas que van a celebrarse los días nueve y diez en Italia. Un debate muy aspero en el que tanto el primer ministro como el líder de la oposición de centro izquierda intentaron conquistar el voto de los indecisos descalificando a su oponente con el delicado tema de la fiscalidad como telón de fondo.

Prodi aclaró durante su intervención que si gana los comicios sólo piensa reinstaurar el polémico impuesto de sucesiones para la población con más ingresos y no para todo el mundo, como aseguran los conservadores. Berlusconi le respondió llamándole iluso y diciéndole que si alcanza el poder sólo será una marioneta, un testaferro de los comunistas, ya que en su opinión son los grupos de extrema izquierda los que controlan a la oposición. Acto seguido Berlusconi achacó la mala situación financiera que atraviesa hoy el país a la gestión del ejecutivo de izquierdas que le precedió en el gobierno. Según dijo, “cuando accedió hace cinco años al poder, Italia tenía una deuda de 19.000 millones de euros y por ese motivo aseguraba la economía del país no ha podido todavía remontar su déficit”. Berlusconi se refería así a los criterios comunitarios de Maastrich que Italia no ha respetado este año. Aunque Romano Prodi hacía una lectura completamente distinta de lo sucedido: “Si no hemos cumplido con los parámetros financieros marcados por Bruselas decía el ex-preisdente de la Comisión Europea es porque en la última legislatura nuestro gasto público se ha disparado, y de eso sólo es responsable el actual gobierno”, concluía. Según la prensa italiana ninguno de los dos candidatos dominó claramente el debate, aunque los expertos vaticinan un repunte del primer ministro en los sondeos de intención de voto, ya que justo antes de que finalizara el programa Berlusconi prometió eliminar el impuesto sobre la vivienda que pagan aproximadamente tres cuartos de los italianos.