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Entre el cielo y la tierra

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Entre el cielo y la tierra

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La batalla entre los milicianos del Partido de Dios y el ejército del Tsahal se libra en el cielo. Y es que los proyectiles de Hizbulá desafían la hegemonía aérea israelí, pero sobretodo ponen en entredicho su seguridad. Al norte de la frontera los combatientes de Hizbulá lanzan un proyectil de artillería. Los expertos calcularon, al estallar la crisis, que disponían de 13.000 cohetes tipo “katiusha”, de 107 y 122 milímetros, con un alcance de 11 y 22 kilómetros, respectivamente.

Pero, según Israel, Hizbulá tendría otro centenar de misiles Raad-1 de fabricación iraní con un alcance de 70 kilómetros. Tienen una particularidad, la falta de puntería porque no son teledirigidos, pero su impacto en una zona habitada provoca daños considerables.

Hizbulá tiene 600 combatientes con dedicación exclusiva, además de 4.000 milicianos veteranos, disponibles de inmediato. Podría también recurrir a un mínimo de 15.000 reservistas, quizás el doble. Este ejército, que practica la guerrilla, se ha convertido en un enemigo invisible para el Tsahal, que hace todo lo posible para minar su fuerza física y su moral. Desde el inicio de la ofensiva, el 12 de julio, los escondites y los feudos de Hizbulá son el objetivo de la aviación israelí.

Seguros de su supremacía aérea, los cazabombarderos F-16 han destruido cientos de posiciones de los milicianos a lo largo de la frontera, pero, como reconoce un piloto, no es suficiente: “Las opciones para “golpear” a los líderes de Hizbulá dependen mucho más de los servicios secretos, que de las operaciones de la fuerza aérea”.

En tierra, las fuerzas israelíes tienen el apoyo de las baterías de cañones de 155 milímetros capaces de lanzar un obús cada 20 segundos. También disponen de decenas de tanques “Merkava”. Israel tiene más de 9.000 soldados a las puertas del sur del Líbano, el objetivo de la operación es alejar a las milicias de Hizbulá a 20 kilómetros de la frontera. El Tsahal podría desplegar hasta cuatro divisiones, con 5.000 soldados cada una y un centenar de blindados.