Última hora

Última hora

Nacionalismo e inmigración telón de fondo de las minicipales belgas

Leyendo ahora:

Nacionalismo e inmigración telón de fondo de las minicipales belgas

Tamaño de texto Aa Aa

Las elecciones municipales en Bélgica reavivan los viejos fantasmas del nacionalismo y la inmigración. Son los dos principales caballos de batalla de Vlaams Belang, el partido nacionalista flamenco de extrema derecha. Sus resultados electorales, cada vez más espectaculares, sitúan a la formación dirigida por Filip Dewinter en cabeza de los partidos europeos afines a su ideario político.

“Somos portavoces de un mensaje político claro, afirma hay que tener en cuenta los intereses de la mayoría silenciosa de nativos europeos que sufren el aumento de la inmigración ilegal, el incremento de la criminalidad y el pensamiento políticamente correcto”

Apartado del poder por el cordón sanitario que aplican las otras fuerzas políticas para no aliarse con la formación populista en los consejos municipales de ninguna comuna, el Vlaams Belang reivindica abiertamente la independencia de Flandes. Su creciente popularidad pone a prueba la frágil unidad de Bélgica, cuyas principales comunidades lingüísticas, flamencos y valones, siguen sin entenderse. Aquí, en Valonia, se habla sobre todo francés. El presidente de la región y alcalde de Mons, Elio Di Rupo, defiende el sistema federal belga preservando al mismo tiempo la unidad nacional.

“Algunos líderes flamencos quieren hacer de Flandes un país, señala. No sólo reclaman las comunidades francófonas de alrededor de Bruselas, también quieren la capital, donde el 90 por ciento de la población es de habla francesa. Evidentemente, Valonia no renunciará nunca a Bruselas, porque la comunidad francófona es solidaria entre sí”

En el campo flamenco se acusa a los francófonos que viven alrededor de Bruselas, incluído Flandes, de no querer integrarse. El presidente de Flandes es el cristianodemócrata Yves Leterme. “Lo que he dicho es que en este momento, los francófonos no se están integrando. Siguen hablando francés y se niegan a aprender flamenco. Eso significa que o bien no son capaces de aprenderlo o simplemente, no quieren” Pinceladas nacionalistas con las que el político más popular de Flandes podría arañar votos del Vlaams Belang el domingo.