Última hora

Última hora

Pyongyang: un desafío calculado

Leyendo ahora:

Pyongyang: un desafío calculado

Tamaño de texto Aa Aa

Aislado, con una economía exigua y sometido ya a férreas sanciones, el régimen de Pyongyang no parece inquieto por la amenaza de nuevas restricciones. Wendy Sherman, ex asesora del Departamento de Estado bajo la administración Clinton, asegura que con la explosión de su primera bomba atómica, el gobierno norcoreano ha asumido un riesgo bien controlado.

“Corea del Norte, dice ha pensado: digan lo que digan, seguiremos adelante con la prueba. Probablemente, sufriremos las consecuencias, pero será por poco tiempo y después, el mundo nos verá como un Estado nuclear y eso nos dará una ventaja innegable en las relaciones diplomáticas”

La economía norcoreana, basada principalmente en la industria, se desplomó con la URSS. Desde entonces, el país no ha levantado cabeza y no puede alimentar a sus 23 millones de habitantes. En la década de los 90, dos millones de personas murieron de hambre.

Aunque la situación parece haber mejorado, Corea del Norte sigue dependiendo de las ayudas extranjeras. China es su principal apoyo, aunque las cosas están cambiando, según el director del Instituto Internacional de Estudios de la universidad de Pekín. “Las relaciones entre China y Corea del norte han evolucionado en direcciones opuestas, explica Yan Xuetong. Mantener relaciones amistosas es tan difícil para ellos como mantener una asociación estratégica”

Junto con Rusia y Corea del sur, aliados de Pyongyang, China tendrán un papel preponderante en la eficacia de las nuevas sanciones. La comunidad internacional tiene poco margen para castigar al país, sometido ya a numerosas restricciones comerciales.

Además, la pertinencia de nuevas sanciones no suscita unanimidad. Selig Harrison, director del programa para Asia central del Centro de Políticas Internacionales de Washington: “Cuando estuve en Corea del Norte, me pareció un país estable. La política de las sanciones no es realista, si lo que pretende es desestabilizar el país. Lo único que están consiguiendo es impedir que Corea del Norte se abra al mundo exterior a través de las inversiones y del comercio con otros países”

En los últimos años, el país ha hecho una tímida incursión en la economía de mercado que los analistas siguieron de cerca. El acercamiento de las dos Coreas en 2000, dio pie a la creación de varios proyectos económicos ínter coréanos como el del complejo industrial de Kaesong, importante fuente de divisas para el país. La interrupción de esos proyectos sería más dañina para el régimen que las sanciones internacionales.