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Suburbios franceses: las raíces del mal

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Suburbios franceses: las raíces del mal

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Barriada Des Bosquets, a las afueras de París, un año después de la explosión de violencia en los guetos franceses. Gounedy Traore, mediador y residente en Clich-sous-Bois muestra el estado de deterioro de estos edificios. “Nada ha cambiado, al contrario, ahora es aún peor que antes. La mayoría de los jóvenes tienen dificultades para encontrar trabajo, las asociaciones no consiguen subvenciones, no hay nada…Los jóvenes van sin rumbo, todo es más más complicado que antes”

Según un sondeo, los franceses consideran la lucha contra el paro y la educación las mejores armas para luchar contra la inseguridad en las barriadas marginales, seguidas de la remodelación urbanística de los suburbios. Lo explica el ministro de Trabajo y de la Cohesión social, Jean Louis Borloo:

“Hay que recuperar 40 años de fracasos, afirma yo he hecho una ley a cinco años vista con un programa de renovación urbana, contra el fracaso escolar, para guiar a cada uno de estos jóvenes hacia un empleo. El plan consta de 40 programas, pero hay que dejarse de historias, esto no se arregla en 2 años, harán falta 3, 4 o 5 años más para conseguirlo.”

La represión policial sólo llega en el cuarto lugar para luchar eficazmente contra la inseguridad, según los encuestados. Los jóvenes de los suburbios, como Amad Lli, se quejan de la actuación policial: “Son controles muy duros, asegura operaciones que acaban muy mal, meteduras de pata…deberían volver a la policía de barrio que era más proxima no esta policía de represión, tenemos que tratar con cowboys, no es una buena idea.”

No todo es negativo un año después. Mehdi Bigarderne, voluntario en una asociación ciudadana de Clichy-sous-Bois constata una toma de conciencia cívica entre los jóvenes. “Unos mil jóvenes dice se han inscrito en el censo electoral en tan sólo 15 días, es enorme, algo nunca visto.” Romper los estereotipos, acabar con los guetos; los habitantes de las ciudades-dormitorio reprochan al gobierno francés querer resolver un problema político con métodos policiales.