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"Es necesario que la UE adopte una política más coherente con Rusia", Carl Bildt

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"Es necesario que la UE adopte una política más coherente con Rusia", Carl Bildt

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Carl Bildt es ministro de exteriores del nuevo gobierno sueco de centro-derecha. Suecia como país nórdico ve con interés y preocupación las dificultades que la Unión Europea está afrontando para lograr una relación estable con Rusia. Por otro lado, Carl Bildt estima que los estados miembros deberían seguir la senda sueca de reformas liberales de la economía. Sugiere que Europa aplique las recetas que llevó a cabo Suecia a inicios de los noventa cuando fue primer ministro. Partiendo de su experiencia como mediador durante la guerra de los Balcanes, Bildt estima que la expansión de la OTAN es un factor de estabilidad para Europa.

P: Según usted ha dicho es difícil para los estados miembros de la Unión Europea alcanzar un acuerdo con Rusia. ¿Qué es lo que realmente le preocupa a usted?

R: Bueno no es que este preocupado. No creo que sea una cuestión tan crucial en estos momentos. Quiero decir que el hecho de que exista un retraso para poner en marcha las negociaciones del Acuerdo de Asociación y Cooperación no es ni mucho menos algo grave. Sin embargo creo que el debate se ha centrado en la necesidad de discutir las actuales políticas rusas. Varios asuntos se han puesto sobre la mesa: el uso por parte de Rusia de armas comerciales en distintas ocasiones, también la situación de los derechos humanos en ese país, así como el propio desarrollo político de Rusia. Tratar esas cuestiones no es algo malo en si mismo; en todo caso espero que de ahí surja una política más coherente respecto a Rusia, además de que se solucione la cuestión energética.

P: Pero existen fuertes diferencias entre los estados miembros. Por ejemplo Polonia, Alemania y los países bálticos tienen diferentes posturas en cuanto a la construcción de un oleoducto que que no pase ni por Polonia, ni por los países bálticos….

R: Efectivamente son posturas diferentes. Bueno la Unión Europea es un bloque que pronto tendrá 27 estados miembros y la historia de cada uno es diferente. O sea es normal que los puntos de vista de Portugal y de Letonia en cuestiones como Rusia o Brasil sean un tanto diversos. Siempre existirá esa complicación, porque nos referimos a relaciones complejas entre países complejos.

P: Pero Polonia no es un país pequeño

R: No, Polonia no es un país pequeño. Pero todos los países son importantes, lo mismo me da que sea Portugal, Polonia, Letonia o Grecia. Cada uno se ha integrado en la Unión con su propia perspectiva nacional, igual que Suecia. Y después nuestros países se fusionan y se amoldan a una posición común que incluye la política con Rusia. Creo que en general no lo estamos haciendo tan mal.

P: Suecia no parece estar contenta con la construcción del oleoducto…

R: Bueno no es nuestro oleoducto, así que no estamos participando en su construcción. Pasará por el Báltico, a través de aguas internacionales, las cuales bordean las zonas económicas de Finlandia, Suecia y Dinamarca. Tenemos ahí una responsabilidad sobre el medio ambiente y la asumiremos seriamente, eso esta claro. Es nuestra obligación en todo caso. El Báltico es un medio ambiente marino muy frágil desde el punto de vista ecológico, como hemos podido comprobar en otros casos.

P: Suecia no es parte de la OTAN, pero ¿cuál es su opinión sobre los problemas que la OTAN está afrontando en relación con Afganistán a la hora de enviar más tropas?

R: No somos miembros de la OTAN como ha señalado, pero participamos en las operaciones de la organización, ya sea en Kosovo, ya sea en Afganistán. Actualmente estamos preocupados; discutimos y debatimos sobre lo que tenemos que equilibrar y tal vez cambiar, a fin de incrementar las posibilidades de éxito de nuestra difícil misión en Afganistán. No sé si es una cuestión de enviar más tropas. Yo diría que en primer lugar hay que reforzar los aspectos económicos, civiles y políticos de esa operación. Tal vez debería convenir esa misión más a Naciones Unidas que a la OTAN o a la Unión Europea.

P: ¿No cree usted que los estados miembros de la Unión Europea deberían hacer un esfuerzo adicional para proporcionar más tropas?

R: Bueno analicemos eso. No creo que deberíamos ver Afganistán como una operación, quiero decir como una operación destinada a construir un estado. He participado en varias de esas iniciativas y no tienen en primer lugar un contenido netamente militar. La seguridad es la base necesaria, pero no sirve de mucho si se falla en lo económico y lo político. Por ejemplo es crucial resolver el problema de las drogas. Si no logramos que disminuya radicalmente la producción de opio, la materia prima de la heroína, no surtirá ningún efecto el incrementar la presencia de soldados. Tenemos que concentrarnos en cuestiones reales, no sólo en alcanzar determinados objetivos de tropas, o de liquidación de enemigos, contando un determinado número de objetivos. Esa fue creo yo la tendencia durante algún tiempo.

P: ¿Qué piensa usted de la expansión de la OTAN hacia otros países como Ucrania o Georgia?

R: Realmente no es un asunto que me concierne. Pero vemos con buenos ojos la ampliación de la OTAN. Como sucedió en la expansión hacia Europa Central y los países bálticos, creo que se contribuyó a la estabilidad de esa zona, así como a lograr una estabilidad en las políticas de esos países. Así que no hay dudas de que la Alianza Atlántica es una de las piedras angulares de la seguridad en partes muy importantes de Europa. ¿Ucrania no está acaso buscando también una integración en la OTAN en estos momentos? Georgia es otro asunto. En cualquier caso le corresponde a la OTAN en primer lugar tomar una decisión al respecto.

P: Suecia está iniciando un importante proceso de reformas con la liberalización de la economía.¿Cree usted que Europa en su conjunto debería seguir con firmeza la misma senda?

R: Claramente. Fuimos pioneros, al igual que Finlandia a inicios de los años noventa. Por ejemplo en el sector de telecomunicaciones. En ese terreno fuimos más radicales en nuestro liberalismo que la propia Margaret Thatcher lo fue en el Reino Unido. Y gracias a ello nos apuntamos grandes éxitos en el sector de telecomunicaciones. Como consecuencia, y debido a otros factores, esas políticas de inicios de los 90 fueron adoptadas por los países de la Unión Europea a fines de los 90. Así que hemos demostrado con varios ejemplos que si tenemos economías más flexibles, más abiertas al mundo, tendremos más éxito a la hora de generar crecimiento y por ende, y ese fue nuestro desafío, generar más empleo.

P: ¿Va a ser usted el próximo máximo representante de Europa en política exterior?

R: No, no creo. Soy ministro de exteriores de Suecia y así será durante algún tiempo. Tenemos que abordar cuestiones bastante importantes: la presidencia de la Unión en el segundo semestre de 2009 creo que me mantendrá bastante ocupado.