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Fondos extranjeros para frenar la influencia de Hezbolá

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Fondos extranjeros para frenar la influencia de Hezbolá

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El Líbano vuelve a tender la mano a la ayuda internacional. En plena crisis política y económica, el país recibe en París apoyo financiero, cuyo interés político es más que evidente. Los donativos son proporcionales al nivel de apoyo de la comunidad internacional al gobierno pro occidental de Fouad Siniora y de su programa para evitar la bancarrota.

Un programa de reformas, muy criticado por Hezbolá, que contempla la introducción de nuevos impuestos a partir de 2008 además de medidas sociales y financieras y privatizaciones. Él descontento de la oposición tiene eco en las calles, donde algunos ven con escepticismo la ayuda internacional. “Antes de París III ya vivimos un París II, y antes un París I se lamenta este hombre y la verdad es que no hemos visto nada. Más nos valdría no malgastar nuestro tiempo. La gente necesita urgentemente alimentos y trabajo”

Arabia Saudí es el donante más generoso, y no por casualidad. Por medio de Hezbolá, Qatar e Irán ya han tomado la iniciativa sobre el terreno. Retomar el control de la reconstrucción es vital para el gobierno de Fuad Siniora, aunque sea inflando las cifras: a título comparativo, la reconstrucción tras 15 años de guerra civil costó 5.500 millones de euros.

“El gobierno libanés sostiene el ex ministro de Finanzas, Georges Crom ha intentado pintar un cuadro muy dramático por razones internas y para dar gusto a la comunidad internacional, al mundo occidental que le apoya, que dirá: este es el resultado de las acciones de Hezbolá, las cosas tienen que cambiar. Es una batalla más amplia de lo que parece y hay que englobarla en la estrategia estadounidense para combatir el terrorismo” Crom considera que el coste de la reconstrucción no excederá los dos mil seiscientos millones de euros. Pero la suya es una voz discordante. En cualquier caso, lo que es evidente es que el Líbano no ha cerrado sus heridas.

El futuro económico del país pasa por un arreglo político entre pro-occidentales y pro-sirios. Por ahora Hezbolá acepta cooperar en la reconstrucción con el gobierno, pero ya ha advertido de que al mínimo desacuerdo actuará por su cuenta, aunque perpetúe la situación de Estado dentro del Estado.