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Alexander Medvedev, Vicepresidente de Gazprom

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Alexander Medvedev, Vicepresidente de Gazprom

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La cooperación energética se ha convertido en el dossier más complejo de las relaciones que mantienen Bruselas y Moscú. Tras los cortes del suministro de gas que han sufrido Ucrania y Bielorrusia, la Unión Europea quiere diversificar sus fuentes de abstecimiento a pesar de que el gigante ruso Gazprom asegura que occidente no tiene nada que temer. Para hablar de esos y otros asuntos de interés EuroNews ha entrevistado a Alexandre Medvedev, vicepresidente de la compañía estatal de gas ruso.

EuroNews: “Devuélvanme mi dinero”. Seguramente se acordará de esta frase que Margareth Thatcher pronunció hace tiempo en Bruselas. ¿Cree que ustedes podrían utilizarla también en el diálogo que mantienen con sus socios de la antigua Unión Soviética”

Alexander Medvedev: Es una frase llamativa, no cabe duda, pero no; no vamos a emplearla en las negociaciones con nuestros socios de la antigua Unión Soviética porque no estamos exigiéndoles compensaciones por todos los años que hemos pasado subvencionando sus economías. Incluso cuando les abastecíamos de gas sin obtener apenas beneficios porque, en realidad, lo que nos pagaban ni siquiera cubría los gastos de transporte o extracción. Lo que nos interesa hoy en día es establecer una relación de mercado satisfactoria con ellos. Algo que es completamente legítimo. Y creo que poco a poco lo vamos a conseguir porque estamos abiertos a negociar distintas modalidades de pago. No es necesario que nos abonen en efectivo todo el gas que consumen. Estamos dispuestos, por ejemplo, a aceptar una parte en activos industriales que nos puedan interesar, como ya hemos hecho con Armenia y Bielorrusia. Aunque, por supuesto, lo que queremos a la larga es que nos pagen el precio que fija el mercado, porque es hacia ese el modelo al que queremos evolucionar. Eso sí, como ya he dicho, de una manera paulatina
EuroNews: Hablemos de los cortes de suministro. Primero tuvieron problemas con Ucrania y después atravesaron una crisis con Bielorrusia. Estos incidentes preocupan a los europeos, que piden cada vez más garantías. ¿Pueden ustedes dárselas?

Alexander Medvedev: Quiero dejar claro que nosotros nunca hemos coratado el suministro de gas. Siempre hemos respetado escrupulosamente los contratos que nos vinculan a nuestros clientes. Y siempre hemos garantizado el servicio que le ofrecemos a la Unión Europea. Si analizamos objetivamente lo que ha ocurrido estos últimos dos inviernos nos daremos cuenta de que Gazprom ha hecho todo lo posible para sobreponerse a los riesgos que conlleva transportar gas a Europa a través de Ucrania y Bielorrusia. Gazprom ha asumido siempre toda la responsabilidad de esas operaciones y ha resuelto los conflictos que le han salido al paso sin ninguna ayuda de la UE. Así que no entiendo en qué se basan esos temores. Puedo decirle que las entregas que hemos pactado han estado siempre garantizadas. Y no hay ningún motivo para preocuparse porque le aseguro que siempre cumpliremos con nuestras obligaciones”.
EuroNews: Sabrá que la Unión Europea está intentando diversificar sus fuentes de abastecimiento para evitar posibles problemas de suministro. ¿Cree que eso puede influir negativamente en las ventas de gas ruso a la UE?

Alexander Medvedev: No. No lo creo. Y un simple cálculo aritmético basta para demostrarlo. Teniendo en cuenta el crecimiento de la demanda de la UE y la escasa producción europea de gas, puedo aventurarme a pronosticar que las ventas de Gazprom a Europa aumentarán como mínimo un siete por ciento de aquí a dos mil diez, y eso sin firmar ningún nuevo contrato, simplemente cumpliendo con las obligaciones que ya hemos adquirido. En mi opinión, la estrategia de diversificar las fuentes no tiene demasiado sentido porque a largo plazo sólo habrá tres proveedores de gas a nivel mundial: Rusia, Irán y Qatar. La estructura del mercado moderno se diseñó hace ya algunos años y Rusia jugó un papel muy importante en aquel proceso. Hasta el punto de que hoy no me equivocaría al decir que si Europa es tan competitiva se debe, en parte, al gas ruso”.

EuroNews: Gazprom va a explotar en solitario el campo de gas de Shtockman, en el mar de Barents, algo que no le ha gustado nada a las compañías extranjeras. ¿Por qué han decidido asumir el control absoluto de la extracción?

Alexander Medvedev: Tras meses de largas negociaciones y contactos con una serie de socios potenciales hemos llegado a la conclusión de que sus estimaciones, sus cálculos y sus planes acerca de las reservas del campo de Shtockman no nos satisfacen. Como tampoco nos convencen los activos financieros o industriales que nos proponían a cambio de participar en ese proyecto. Por eso hemos decidido mantener en nuestro poder el control de la explotación en el mar de Barents. Sin embargo, sí que vamos establecer un diálogo con varias compañías extranjeras que hemos escogido para que participen de una u otra manera en este proyecto, para que colaboren con nosotros atendiendo a las necesidades que puedan surgirnos y, por supuesto, dentro de un marco contractual que aún hay que definir.
EuroNews: La prensa rusa ha anunciado que Gazprom va a lanzar una campaña propagandística para mejorar su imagen en occidente, presentándose como una empresa con animo de lucro que guarda una distancia prudencial con el Kremlin. ¿Es eso cierto?

Alexander Medvedev: Nuestra sede se encuentra a quince kilómetros de la Plaza Roja y teniendo en cuenta la magnitud de los atascos que se organizan en Moscú puedo decirle que sí, que estamos a una distancia prudencial del Kremlin.
Por otro lado, efectivamente, es cierto que Gazprom se guía por criterios comerciales, aunque también es verdad que el Estado ruso controla una parte de la compañía.
Sin embargo, a mi no me parece que eso cree ningún conflicto. No veo porque puede resultar contradictorio que el Estado tenga una participación en una compañía que, como el resto, lo que pretende es obtener los máximos beneficios del mercado en el que opera.
En cuanto a nuestra imagen, me parece normal que levante una gran expectación porque al fin y al cabo Gazprom es una de las cinco mayores empresas del mundo.
Y supongo que entenderá perfectamente que las relaciones que mantenemos con los inversores y con los medios de comunicación forman parte de este negocio. Hemos aprendido muchas cosas en los últimos dos inviernos. Las crisis que hemos vivido con Ucrania y Bielorrusia son lecciones que no olvidaremos. Y hemos llegado a la conclusión de que para evitar futuros malentendidos es mejor que expliquemos claramente nuestra posición, que aclaremos nuestra estrategia y que seamos más transparentes, si quiere decirlo así. Por eso a mi me gusta tanto conceder entrevistas.