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Propuesta de Ahtisaari para Kosovo

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Propuesta de Ahtisaari para Kosovo

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Un Kosovo multiétnico, democrático y respetuoso con el Estado de derecho: son los principios que el plan Ahtisaari pretende consagrar en la futura Constitución de la que tiene que dotarse Kosovo.

Pero el texto no se pronuncia sobre la cuestión fundamental de la soberanía. No hace referencia a Serbia, al contrario que la Resolución 1244 de l’ONU, y tampoco incluye la palabra independencia.
Sin embargo, Kosovo podrá firmar acuerdos internacionales y potencialmente, adherirse a organizaciones como la ONU, el Banco Mundial y el FMI.

Además, dispondrá de simbolos nacionales: una bandera, un himno y dos lenguas oficiales, el albanés y el serbio y tendrá el control de sus fronteras. El documento contempla la instauración de un departamento de seguridad profesional, multiétnico y democrático con una policía unificada y un modesto Ejército con 2.500 miembros activos y 800 reservistas.

Uno de los elementos esenciales del proyecto es la protección de los derechos de las minorías no albanesas. En todas las instituciones hay cuotas de representación garantizadas. La amplia descentralización dará a los serbios de Kosovo un alto grado de autonomía sobre sus propios asuntos.

Los municipios autónomos podrán cooperar con Serbia y recibir financiación transparente de Belgrado. El plan reconoce asimismo el derecho al retorno de todos los refugiados y desplazados, entre ellos cien mil serbios.

Contempla además la protección de la herencia religiosa y cultural, y fija la creación de zonas protegidas en torno a más de 40 de estas instituciones. La Iglesia ortodoxa serbia tendrá garantizadas exenciones fiscales.

En cuanto al futuro de la presencia internacional, el plan precisa que aún es necesaria. Un Representante Internacional Civil, bajo mandato de la ONU y de la UE, tendrá la autoridad suprema; podrá vetar leyes y cesar de sus funciones a los responsables locales. El llamado IRC se apoyará en una Fuerza Europea de la Defensa que velará por el mantenimiento de la paz junto a los 16.500 soldados de la KFOR.

Este perido de transición durará 120 días tras la adopción de una nueva Resolución de la ONU.