Última hora

Última hora

Amnistiar los crímenes de guerra en Afganistán en nombre de la reconciliación nacional

Leyendo ahora:

Amnistiar los crímenes de guerra en Afganistán en nombre de la reconciliación nacional

Tamaño de texto Aa Aa

Es lo que exigen los 25.000 muhayidines que se han reunido hoy en el estadio de Kabúl. Con pancartas y gritos, los poderosos señores de la guerra, que dominan el Parlamento, han pedido al presidente que firme la resolución aprobada ya en el Parlamento a finales de enero y en el Senado la semana pasada. “Se trata de ser solidarios con los muhajidines – afirma el ex ministro de exteriores Abdulah Abdulah- con los millones de personas que participaron en la Yihad contra los soviéticos y después, contra los talibanes y Al Qaeda”

Pero el polémico texto no solo tiene defensores. Tanto la misión de la ONU presente en el país, como las organizaciones de defensa de los derechos humanos discuten su legitimidad. Human Rights Watch propuso en diciembre la creación de un Tribunal para juzgar a los presuntos criminales de guerra afganos. En su lista de presuntos culpables de abusos figuran los nombres de varios jerifaltes del gobierno presentes en el estadio, como el Vicepresidente Karim Jalili.

El presidente afgano, encargado de promulgar la ley, tiene una posición delicada: o se pone en contra a los poderosos señores de la guerra, que tienen voz y voto en la reconstrucción del paíso aprueba la ley en contra de la opinión de la ONU. Más de un millón y medio de afganos murieron en los combates contra la invasión soviética y la posterior guerra civil entre 1992 y 1996. Ese mismo año, los talibanes toman Kabúl y marcan el comienzo de un nuevo conflicto que se prolonga hasta que los Señores de la Guerra retoman el control de la capital a finales de 2001 gracias al apoyo militar estadounidense.

Varios de los comandantes que participaron en las contiendas se sientan hoy en el Parlamento y en el Gobierno al lado de ex comunistas y de antiguos talibanes. Los analistas, que coinciden en señalar 2007 como un año crucial para determinar el futuro del país, temen que la polémica desatada por la ley de la amnistía acentúe aun más la división de la población.