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Michel Platini: "Para combatir la violencia en el fútbol necesitamos los medios jurídicos adecuados"

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Michel Platini: "Para combatir la violencia en el fútbol necesitamos los medios jurídicos adecuados"

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Pese a la aprente calma que reina en la sede suiza de la UEFA, Michel Platini se enfrenta a la peor crisis que ha vivido el fútbol europeo en los últimos tiempos. El antiguo capitán de la selección francesa, elegido presidente del principal organismo fútbolístico del continente el pasado mes de enero, se desplazará dentro de poco a Bruselas para analizar con las autoridades comunitarias la oleada de violencia que está sacudiendo a los estadios europeos. Estas son sus reflexiones al respecto y la estrategia que propone para dejar a los violentos fuera de juego.

EuroNews:
Últimamente se habla mucho de la violencia que rodea al fútbol, un deporte que usted ha definido en más de una ocasión como el espectáculo deportivo más bello del mundo. ¿Desde su actual posición al frente de la UEFA, qué solución propone para acabar con este problema? ¿O es que la violencia en el fútbol es inevitable?

Michel Platini:
“La violencia que sacude al fútbol es efectivamente un problema muy grave, pero no es inevitable y de hecho tenemos que hacer todo lo posible para erradicarla de los terrenos de juego. Ahora bien, ¿cómo? En mi opinión, tenemos dos opciones. Podemos prohibir los desplazamientos internacionales de los clubes, aunque eso iría en contra la libre circulacion de los trabajadores. La segunda solución que se me ocurre es concertar con las instancias políticas, con la Fifa o con el COI, la creación de un órgano de control europeo que vigile esta clase de conductas. El control policial es necesario para prevenir cierto tipo de desviaciones en el fútbol, igual que es necesario el control en Internet para garantizar el buen funcionamiento de la red, en la economía o en otros tantos campos de la vida”

EN:
El próximo doce de marzo va usted a entrevistarse con el presidente de la Comisión Europea. Y supongo que entre otras cosas hablará con José Manuel Durao Barroso del problema de la violencia. ¿Cree usted que las autoridades comunitarias deberían tomar cartas en el asunto?

MP:
“Hablaremos de la violencia, claro, pero también de otros aspectos del fútbol, más deportivos. Yo creo que por el momento lo que tienen que hacer la Comsión y el señor Barroso es confiar en nosotros, en mi y en el resto de la gente que trabaja para que el fútbol vuelva a ser el deporte más bello del mundo porque somos nosotros los que debemos regularlo”.

EN:
Usted siempre ha dicho que sancionar a los clubes por la violencia de algunos hinchas no es la mejor solución. ¿Pero cómo se puede si no controlar a los violentos?

MP:
“Hay que detectarlos, atraparlos e impedirles que entren en los estadios. No se puede hacer otra cosa. ¿Por qué alguien lanza una antorcha al campo? ¿Por qué alguién arroja un petardo, un cuchillo o una bomba? Por supuesto que no lo hace con el consentimiento del club, pero es el club el que va a pagar por ello. Y en realidad, las multas y las sanciones contra las entidades deportivas no han conseguido frenar la violencia, porque lo que deberíamos hacer es sancionar a los violentos y no a los clubes, expulsar de los estadios a los que quieren destruir el fútbol, prohibirles la entrada tajantemente y no dejar que vuelvan”.

EN:
¿Le parece entonces que una solución podría ser impedir que los hinchas radicales entren al campo en grandes grupos?

MP:
“Lo que me parece es que necesitamos los medios jurídicos adecuados. Y los que disponen de esos medios no son ni la UEFA ni los clubes, sino los jueces y la policía. Hacen falta nuevas leyes y que luego se apliquen. Por eso yo creo que debería haber un diálogo más fluido entre los responsables futbolísticos y los políticos”

EN:
“Usted defiende el caracter universal del fútbol y el juego como tal. Pero al mismo tiempo, este deporte es un negocio que mueve mucho dinero. ¿Cómo puede devolverle ese carácter universal sin provocar un desastre económico?

MP:
“Cuando comencé a jugar, yo no sabía que el fútbol era un negocio. Creía que ante todo era un juego y un deporte. Y todavía lo creo porque para mí sigue siéndolo, aunque su popularidad lo ha convertido también en un negocio. No estoy en contra de que el fútbol mueva dinero, siempre y cuando sea un negocio bien regulado. Pero no quiero que el dinero acabe con el juego o que sean los poderosos hombres de negocios los que dirijan el fútbol para hacer más dinero aún. El fútbol no es una empresa de martillos o de yogures, es un deporte, un juego y yo quiero proteger la faceta social de ese juego”.

EN:
También le hemos oído decir que ha llegado la hora de que el fútbol recupere sus verdaderos valores. ¿Cuál de esos valores es para usted el más importante?

MP:
“El respeto, sin lugar a dudas. El fútbol es y debe ser respetuoso. Respetamos las decisiones arbitrales, a los amigos, respetamos las reglas del juego y un sin fin de cosas más. El deporte encarna grandes valores, aunque hoy es sinónimo de grandes defectos. Ahí están la violencia, los escándalos de corrupción, de dopaje, la malversación de fondos. Hace algunos años no era así. El deporte tenía unos valores que la Comisión Europea del señor Barroso y los políticos nacionales deberían promover. Deberíamos intentar recuperar esos valores, y una manera de conseguirlo es a través de una buena reglamentación”.

EN:
“El trece de marzo el Manchester United se enfrentará con un combinado europeo. Ese partido servirá para celebrar el cincuenta aniversario del Tratado de Roma y también la primera vez que un equipo inglés jugó en una competición europea de fútbol. Hay quien dice que la UE se ha convertido en una criatura demasiado grande, en un monstruo burocrático y que sus dirigentes cada día están más alejados de la ciudadanía. ¿Cree que podríamos decir algo parecido del fútbol europeo? ¿Que sólo existen los grandes clubes?

MP:
“En mi opinión el fútbol no está rigiéndose por parámetros sociales y me da la impresión de que lo mismo ocurre con la política europea. El partido de Manchester tendrá una gran carga emotiva. Por un lado conmemora los cincuenta años de la creación de Europa y por otro recuerda la catastrofe aérea que sufrió hace también cincuenta años el equipo de Manchester. Y espero que sea un gran partido y que no haya el más mínimo indicio de violencia porque sirve para conmemorar el tratado que se firmó tras la segunda guerra mundial para sentar la paz en el continente. Así que si cincuenta años después no podemos jugar en paz es que no hemos aprendido gran cosa.”