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Kissinger: "Estados Unidos no quiere entrar en guerra con Irán"

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Kissinger: "Estados Unidos no quiere entrar en guerra con Irán"

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Lo dice Henry Kissinger. El antiguo secretario de Estado de Richard Nixon nos ha concedido en Bruselas una entrevista para explicarnos cómo encara Washington el pulso que mantiene con Teherán y lo que espera la administración estadounidense de las relaciones bilaterales con la UE.

Sergio Cantone, EuroNews:
“Bienvenido, señor Kissinger. ¿Qué le parece si empezamos hablando de Irán? ¿Cree uested que Estados Unidos y la comunidad internacional deben negociar con el regimen de los ayatolás?

Henry Kissinger:
Creo que tenemos que asegurarnos de agotar todas las posibilidades de diálogo para llegar a un entendimiento con ellos. Desde mi punto de vista, no existe un conflicto nacional entre Estados Unidos e Irán. La Casa Blanca no tiene nada en contra de un Irán fuerte y próspero. Pero sí se opone a que un país intente dominar la región de Oriente Medio, sea Irán o cualquier otro estado. Lo que quiero decir es que no estamos en contra del programa nuclear iraní porque sea de Irán, sino porque es un programa nuclear.

Sergio Cantone, EuroNews:
Sí, pero el gobierno de Teherán aseguran que los objetivos de su programa atómico no son militares sino civiles?

Henry Kissinger:
Ya. Eso es lo que declaran los gobiernos de todos los países que intentan conseguir la bomba atómica. Dicen que sus objetivos son pacíficos. Así que llega un momento en el que hay que verificar si eso es cierto. El armamento nuclear pone en peligro el sistema global y a la comunidad internacional, por eso hay que trazar una línea que no pueda traspasarse. Y ese es problema que tenemos ahora con Irán, aunque podríamos aplicarlo a cualquier otro país, a cualquier otra situación similar.

Sergio Cantone, EuroNews:
También surgen roces entre Estados Unidos y Europa. Tenemos puntos de vista diferentes, sobre todo con lo que respecta a Rusia. Ahora, por ejemplo, es la cuestión del escudo antimisiles. ¿Qué opina de ese asunto?

Henry Kissinger:
Yo no creo que un escudo defensivo en territorio europeo vaya a amenazar la supervivencia de Rusia. Entre otras cosas porque Rusia podría destruirlo en un abrir y cerrar de ojos si quisiera. Aunque puedo entender que el Kremlin esté inquieto con la expansión de la OTAN por su antigua órbita de repúblicas satélite. La verdad es que estoy un poco decepcionado con la actitud que ha adoptado Moscú con respecto a nuestro programa defensivo en Polonia y la República Checa. Y, sinceramente, también estoy un poco decepcionado con la reacción de algunos países europeos.

Sergio Cantone, EuroNews:
¿No se le ha ocurrido pensar que esos países europeos dependen energéticamente de Rusia?

Henry Kissinger:
En cierto modo, efectivamente, dependen de Rusia, pero aparte también guardan una especie de vinculos afectivos con Moscú, llámelo nostalgia o romanticismo. Y por último me da la impresión de que en esos países además existe un sentimiento antiestadounidense, un sentimiento que se ha desarrollado a lo largo de los años y que salta como un resorte cada vez que nos encontramos en una situación como la actual.

Sergio Cantone, EuroNews:
¿Cree usted que la UE tiene futuro como una Unión política de estados?

Henry Kissinger:
Desde luego no es una tarea fácil diseñar una política común que pueda extenderse desde Bulgaria a Dinamarca. Cuando yo era secretario de Estado no había ningun interlocutor institucional. Y por eso hoy se comenta que en un momento dado yo le dije a mis colaboradores que me encontraran un número de teléfono para hablar con Europa porque no sabía a quién dirigirme. Para ser honesto, no recuerdo haber dicho esas palabras, aunque en cierto modo era verdad.

Sergio Cantone, EuroNews:
¿Ha encontrado ya ese número de teléfono?

Henry Kissinger:
Hoy no sólo tenemos el número de teléfono, sino también una relación más fluida y la sensación de que Europa está mejor organizada que antes. Ya no es necesario hablar con todos los ministros del bloque antes de llegar a un acuerdo. Ahora tenemos a Solana como interlocutor. Y creo que eso es positivo, que la Unión Europea va por buen camino.
Por supuesto, nos gustaría mejorar nuestras relaciones con la UE, porque en mi opinión Europa y Estados Unidos están expuestos a los mismos peligros. Aunque no podemos decir que atravesemos una crisis diplomática. Dentro de poco habrá elecciones en Francia y en Estados Unidos, como ya ha ocurrido en Alemania. Y quizá las cosas cambien cuando concluya ese proceso. Quizá entonces tengamos la oportunidad de estrechar lazos y establecer nuevas consultas.”