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Tenemos mucho interés en la integración económica transatlántica

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Tenemos mucho interés en la integración económica transatlántica

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La propuesta de la presidencia alemana de la Unión en favor de un gran mercado transatlántico entre Estados Unidos y la Unión Europea ha sido acogida con entusiasmo en Washington. Según Clayland Boyden Gray, embajador estadounidense en Bruselas, esta es la cuestión más candente que se tratará en la cumbre europea-americana del próximo lunes. Ambos bloques abordarán además la amenaza del calentamiento climático.

EuroNews: ¿Cuáles serán los asuntos acuciantes, desde el punto de vista estadounidense, que deberán tratarse en la próxima cumbre transatlántica?

BG: Siempre que no haya ningún incidente de política exterior, el asunto fundamental que hay que tratar será la propuesta de la canciller Merkel sobre una integración económica transatlántica. Creo que será un punto central esta iniciativa realizada a nombre de la Unión Europea que hemos aceptado con bastante interés.

EN: ¿Por qué estima que esta propuesta de la canciller Merkel es importante?

BG: Necesitamos la ronda de Doha, necesitamos a la OMC y sus negociaciones comerciales multilaterales, en beneficio de los países en desarrollo. Esto es esencial y no se puede arreglar de forma bilateral. Porque se trata de lograr unas reglas de juego comunes para el comercio, no sólo acuerdos en materia de aranceles y subsidios. Ambos continentes necesitan reducir los obstáculos al intercambio y la inversión, porque sólo así podemos crecer, aunque crezca más Europa, que Estados Unidos. Ambos se beneficiarán así de las oportunidades que hay en el Sudeste Asiático y en los países emergentes.

EN: Estados Unidos y la Unión Europea, a su juicio, ¿necesitan algún acuerdo vinculante que regule sus relaciones para impulsar el intercambio comercial?

BG: Una vez que surge un esquema de regulación vinculante, siempre se quiere reformar para armonizarlo o hacerlo más flexible. La pregunta es si luego puedes cambiar algo que es vinculante. Generalmente es muy difícil.

EN: ¿Y desde un punto de vista legal?

BG: No, no puedes comprometerte legalmente a hacer algo que aún no has considerado. Pero sí puedes comprometerte políticamente, y eso es lo que creo que puede salir de la cumbre. Será un compromiso político de alto nivel, que estará sometido a un control. De esa manera, los medios de comunicación, las partes implicadas en ambos bloques, ambos continentes, podrán verificar sí se ha progresado, para tener la certeza de que los funcionarios han hecho lo más adecuado para los intereses de los consumidores en ambos países y continentes.

EN: La propuesta alemana no sólo tiene una relevancia económica. Además reviste una gran importancia política. ¿Qué opina usted?

BG: Creo que lo que la canciller Merkel quiere hacer y lo que el presidente Barroso también desea, igual que la Unión Europea en su conjunto, es dar una clara señal de que es preciso seguir profundizando la relación con Estados Unidos, con quien se comparten valores comunes, además del 60% de del PIB mundial o el 40% del comercio. Podemos mejorar esto, haciendo frente común ante los que no respetan los derechos de patente, ante los proteccionistas, o ante los países que actúan de forma contraria a los valores que comparten ambos continentes desde hace siglos.

EN: Por lo que se refiere al calentamiento global, ¿cree usted que la Unión Europea asumió en la última cumbre transaltántica los compromisos adecuados para luchar contra este fenómeno?

BG: Bueno, Europa ha demostrado un gran liderazgo. Creo que ustedes han hecho un mejor trabajo a la hora de explicar lo que están haciendo que nosotros en Estados Unidos. Sin embargo, creo que un punto que hay que destacar es que ninguno de los bloques puede hacer algo en este terreno sin China, sin India y sin las economías emergentes. Tenemos que convencerles para que empiecen a usar las nuevas tecnologías, igual que hacemos en Occidente.

EN: Así que usted está diciendo que sin China e India, estos compromisos de la Unión Europea no son viables, desde un punto de vista económico.

BG: Desde un punto de vista científico, no demostrarán mucho. O sea puedes desconectar al Reino Unido, apagar todas las luces en ese país, parar cualquier vehículo. Pues bien eso no sirve de nada, mientras se incrementen las emisiones de China. Necesitamos a China, nos van a superar este año como principal emisor de gases. Ese país hará inútiles las reducciones que Estados Unidos y Europa puedan lograr. Así que tenemos que contar con ellos. El problema de dejarlos afuera del esquema de control de emisiones significa no sólo que no se avanza nada desde un punto de vista científico, sino que nos costará a nosotros en términos de empleo. Nos obligará a nuestra industria a trasladar producción a China, donde los costes son inferiores. Mientras tanto estamos importando contaminación de China, que sopla hacia el estado de California.

EN: ¿Este asunto va a abordarse de alguna manera en la cumbre?

BG: Por supuesto, será una cuestión fundamental. Hemos propuesto una agenda muy audaz para que la gasolina sea sustituida por los biocarburantes y el uso de vehículos más eficientes. Esa sustitución será del 20%, el doble de lo que propone Europa. Así que creo que nosotros estamos cumpliendo. Lo necesario ahora es unir esfuerzos para que los países emergentes cumplan su parte.