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Quince meses de esperanza

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Quince meses de esperanza

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El 22 de marzo de 2006 ETA anuncia un alto el fuego permanente a través de este vídeo. La banda terrorista considera que es el momento oportuno para un “proceso democrático” que condiciona a un acuerdo sobre la “territorialidad y la autodeterminación” de un espacio geográfico compuesto por las comunidades autónomas españolas, el País Vasco y Navarra, además del País Vasco francés. Lo que ETA denomina “Euskal Herria”.

El jefe del gobierno español responde abriendo una ronda de conversaciones con los representantes de los partidos políticos y logra un apoyo unánime.

No obstante, el jefe del Partido Popular, Mariano Rajoy, le pide que “no haga nada que pueda comprometer al Estado”. La ruptura llegará dos meses después con el anuncio de Rajoy de que el PP rompe “toda relación con el Gobierno”, al que acusa de haber negociado con la ilegalizada Batasuna.

Frontalmente contrarios al diálogo, se dejan sentir en las calles. El 10 de junio de 2006 la Asociación de Víctimas del Terrorismo, apoyada por el PP, reúne a miles de personas en Madrid.

Unos días más tarde y tres meses después del comienzo de la tregua, Zapatero anuncia: “Al amparo de la resolución adoptada por el Congreso de los Diputados en mayo de 2005 quiero anunciarles que el Gobierno va a iniciar un diálogo con ETA manteniendo el principio irrenunciable de que las cuestiones políticas sólo se resuelven con los representantes legítimos de la voluntad popular.”

A iniciativa del Partido Socialista Europeo y de la izquierda, el Parlamento europeo da su apoyo (321 a favor, 311 en contra y 24 abstenciones) al Gobierno español para iniciar el diálogo.

El año termina con la ruptura de la tregua, sin anuncio previo, por parte de ETA. Un coche bomba mata a dos ciudadanos ecuatorianos en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, en Madrid. El jefe del gobierno suspende todas las iniciativas destinadas a entablar un diálogo con ETA.

Los siguientes meses estarán marcados por el caso del etarra, José Ignacio de Juana Chaos. Tras una huelga de hambre, la justicia reduce su pena de 12 a tres años y le transfiere al País VAsco.

Un caso que tensa aún más la atmósfera política española, hasta tal punto que las elecciones municipales del 27 de mayo se ven monopolizadas por un tema: ETA.