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Entrevista a Robert Zoellick, nuevo presidente del Banco Mundial

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Entrevista a Robert Zoellick, nuevo presidente del Banco Mundial

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Robert Zoellick va a asumir el cargo de presidente del Banco Mundial tras la dimisión de Paul Wolfowitz. Es norteamericano y tiene una amplia experiencia en comercio mundial. De hecho, fue representante estadounidense de comercio durante el primer mandato de Bush. Y la ayuda al comercio será una de sus principales doctrinas a la hora de abordar el problema de la pobreza al frente del Banco Mundial. Euronews ha hablado con él durante su última gira informal, que le lleva a Europa, África, Latinoamérica y Asia, antes de acceder oficialmente a su nuevo cargo.

EuroNews: Bienvenido a Euronews. ¿Qué rumbo cree que debe tomar el Banco Mundial, especialmente tras la experiencia del señor Wolfowitz?

Robert Zoellick: No hay duda de que es una institución que debe evolucionar y cambiar con el tiempo. Tiene una capacidad enorme, pero creo que una de las cosas que están cambiando el escenario internacional es que hay multitud de agentes, Europa es uno importantísimo en materia de desarrollo. Así que parte del reto es coordinar a todo este conjunto de agentes. Los chinos son clientes pero, al mismo tiempo, contribuyen al desarrollo de África. Así que creo que éstos son algunos de los desafíos que va a afrontar el Banco Mundial, en un contexto dinámico. Pienso, además, que hay que afrontar el problema del desarrollo con grandes dosis de humildad.

EuroNews: Existe la impresión general de que África está en el centro de su acción al frente del Banco Mundial. ¿Por qué?

Robert Zoellick: Africa es un territorio tremendamente variado. Veo que está adquiriendo mucha importancia la integración de las sub-regiones. Hay mercados que son relativamente pequeños en comparación con los de Europa y Estados Unidos, y es importante ser capaz de integrarlos. Si hay mercados abiertos, allí puedes, por ejemplo, vender algodón, coco u otros productos. Pero hace falta la carretera o el puerto, y muchos países, que no tienen costa, necesitan acceder al mar. Un ministro me dijo en África que cree que el momento del “Afro-pesimismo” es cosa del pasado.

EuroNews: Los países en vías de desarrollo critican a Europa y a Estados Unidos por sus subsidios a la agricultura, ¿piensa que deberían eliminarse?

Robert Zoellick: Pienso que puede conseguirse una reducción muy significativa en Europa, Estados Unidos, Canadá y otros. Pero hay que tener presente que lo que llamamos acceso a los mercados, apertura de mercados, será otro reto, y no sólo para la agricultura. También, por ejemplo, dentro del sector manufacturero. Hay que reconocer que no se trata sólo de las llamadas cuestiones norte-sur, sino dentro del propio sur. Si produces algodón en Burkina Fasso, como allí dependen mucho del algodón, te preocupan los subsidios de Estados Unidos a este cultivo. Pero también necesitas vender tu algodón en mercados como India y China, que son productores textiles más importantes.

EuroNews: Pero, ¿no cree que los países más ricos deban dar ejemplo?

Robert Zoellick: El desafío de la Organización Mundial del Comercio es conseguir que 150 economías diferentes se pongan de acuerdo en cuestiones complejas. Éstas exigen que cada uno esté dispuesto a dar algo y sepa qué va a conseguir para sus problemas internos.

EuroNews: La Unión Europea también critica a terceros países por sus míseras condiciones laborales. ¿Cree que el Banco Mundial puede hacer algo para mejorar estas condiciones?

Robert Zoellick: La clave es crear una amplia base para el crecimiento. Me gustaría enfatizarlo, porque no es una cuestión de desarrollar el mercado de bienes, por ejemplo, sino de crear condiciones que favorezcan el pequeño negocio. Por eso, la educación es muy importante. Algunos de los objetivos del milenio se refieren a la educación básica para niños y niñas. Y es difícil conseguir un buen trabajo sin la formación necesaria. Así que creo que sí, que es una meta fundamental dentro de la agenda del desarrollo, y en la del Banco Mundial, mejorar las condiciones de vida de la gente. Y eso incluye, sin duda, las de los trabajadores.

EuroNews: ¿Qué papel podría tener el Banco Central?

Robert Zoellick: Creo que el punto de partida en África, en los países del Caribe o en Latinoamérica, es ver a la población, entender el país y a partir de ahí diseñar una estrategia, para enfrentarse a los diversos problemas. Algunas naciones están en fase de despegue. Latinoamérica, donde voy después de Europa, tiene la cuestión de los indígenas, que han sido excluidos de la economía mucho tiempo. A medida que el sistema político se ha abierto, reclaman un papel más significativo. Hay que echarles una mano, desde los derechos de propiedad hasta la regulación y los microcréditos. Hay muchas herramientas. El caso es cómo conectarlas.

EuroNews: Usted era una figura importante en la administración Bush. ¿Cree que hay, de alguna manera, un cambio de rumbo sustancial en la política exterior de este Gobierno?

Robert Zoellick: No pienso que la pobreza sea la causa del terrorismo. Basta mirar el nivel económico de Osama Bin Laden para entender que no es así. Es cierto que en las sociedades fragmentadas, donde la gente pierde la esperanza y el futuro se ve oscuro, está el origen del problema. Mi objetivo es trabajar, por supuesto, con Estados Unidos pero también con Europa, con China, con todos, para ayudar a quienes quieren echar a andar, construir algo, crear, sea en el Mundo Islámico, en África o en Asia. Alguien que trabaje en ese campo sabe que hay desafíos enormes. Incluso en un país como China, cuando uno va a Shangai o a Pekín y percibe un gran desarrollo. Pero si después visita las zonas rurales, ve que todavía hay mucha gente en la pobreza. Necesitan… que se les eche una mano.