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Darfur: a la espera de una solución política

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Darfur: a la espera de una solución política

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Durante los 4 años que han permanecido desplegados en Darfur los 7.000 soldados de la Unión Africana han sido incapaces de controlar la situación y proteger a la población civil. La solución política parece ser la única que puede estabilizar esta región del oeste de Sudán. La aceptación de Jartum de la nueva fuerza de paz supone un cambio radical en la actitud del gobierno sudanés. En 2006 su presidente Omal Al-Bashir acusaba a la comunidad internacional de querer tomar el control del país con el envío de tropas que calificaba como colonialistas. Sin embargo, Sudán parece haber aceptado que la situación humanitaria es peor cada día que pasa. Los ataques a miembros y convoyes de ayuda humanitaria han dejado sin alimentos a centenares de miles de personas. Desde que comenzó el año 80 vehículos han sido secuestrados. El problema hoy por tanto no son ya las restricciones del Gobierno sudanés sino los robos y asaltos de grupos armados de antiguos rebeldes y miembros de la milicia progubernamental que hacen que el acceso de la ayuda a algunas zonas de Darfur sea limitado o incluso imposible. Unos 12.000 cooperantes humanitarios asisten a más de cuatro millones de personas en esta región. Se estima que más de 200.000 han perdido la vida durante los últimos 4 años en los enfrentamientos y por falta de alimentos o enfermedad. Jartum rebaja la cifra de muertes violentas a 9.000. La resolución de la ONU es una avance pero no resolverá el problema de Darfur. Es la advertencia tras las votaciones del Consejo de Seguridad que también ha hecho el ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner. “Si no hay solución política, el envío de ayuda humanitaria no será suficiente. Estamos hablando de 26.000 soldados en un país tan grande como Francia, Dafur es más extenso que Francia, por lo que no será suficiente” ha declarado Kouchner. Pero la solución política no será fácil de conseguir. Sólo uno de los tres grupos rebeldes negociadores firmó el año pasado en Nigeria un acuerdo con el gobierno sudanés. Desde entonces estos grupos se han dividido en diferentes facciones fuera del control de los líderes rebeldes lo que ha conducido a un aumento de la violencia.