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El "granero de África" se muere de hambre

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El "granero de África" se muere de hambre

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Hace años era el “granero del África Austral”, hoy la población de Zimbabue se muere de hambre. Esta cola entre golpes de la policía, es para conseguir un poco de pan. Los comerciantes se niegan a almacenar alimentos de primera necesidad en las tiendas porque el régimen de Mugabe les obliga a vender a mitad de precio.

Desde hace 8 años, Zimbabue se empantana en una crisis sin precedentes. El 80% de los adultos están en el paro y la esperanza de vida se ha hundido hasta los 36 años.

Para Occidente, además de la sequía el culpable de la situación es Robert Mugabe, en el poder desde 1980, año de la independencia.

En 2002, su régimen expropió a miles de granjeros blancos con la excusa de entregar las plantaciones a los campesinos negros sin propiedades.

Sin embargo, los terrenos quedaron en manos de sus fieles, divididos en pequeñas porciones. El país volvió a una agricultura de subsistencia anclada en el pasado que le ha dejado en ruinas.

La desastrosa reforma agraria no ha frenado a Mugabe. El parlamento discute actualmente un proyecto de ley para asegurar que el 51% de los accionistas de las empresas que cotizan en bolsa son atribuidas a zimbabuos negros.

Otra receta nacionalista que según los expertos no conseguirá resucitar una economía en bancarrota.

Agencias independientes calculan que la inflación ronda el 9.000 %. Comprar una barra de pan cuesta ahora 50 veces más que el año pasado.

Para intentar frenarla, el Banco Central de Zimbabue ha comenzado a emitir billetes de 200.000 dólares zimbabuenses que se cotizan a un dolar en el mercado negro.

“De todas maneras, dice este hombre el dinero es lo de menos, porque no hay nada para comprar”

La crisis económica se traduce en descontento, pero toda manifestación es reprimida con contundencia.

Aunque las próximas elecciones se celebrarán en 2008, el principal partido opositor no espera cambios en el horizonte. Mugabe, dicen, se ha dotado de una Constitución que le perpetúa en el poder.