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El despegue del islamismo moderado en Marruecos

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El despegue del islamismo moderado en Marruecos

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Los islamistas moderados, convertidos en la primera fuerza política de Marruecos. Es al menos lo que pronostican los sondeos, que señalan que el Partido por la Justicia y el Desarrollo obtendrá entre 70 y 80 escaños, casi el doble que en 2002. La participación, en cambio, podría ser incluso inferior que hace 5 años. Los electores no esconden su apatía. “Soy egoísta, dice un pescador. No voy a ir a votar, sólo me preocupa el mar. De todas formas, no sirve para nada”

La desesperanza generalizada unida a la corrupción, la pobreza y el paro han propiciado el despegue de los islamistas en detrimento de las fuerzas políticas tradicionales, como los socialistas y los nacionalistas, pilares de la coalición que domina el Parlamento.

Los islamistas han utilizado su campaña para subrayar su carácter moderado. Han insistido en que no quieren imponer la sharia, la Ley Islámica y sobre todo, en que su modelo es el Partido de la Justicia y el Desarrollo de Turquía, y en ningún caso el FIS argelino, cuya victoria electoral de 1991 llevó a Argelia al borde de la guerra civil.

Acabar con la corrupción es la principal promesa electoral de Abdelilah Bankirán, líder del PJD. “El siete de septiembre dice marcará el final de la corrupción….porque acabaremos con los políticos corruptos”

Acusado por los partidos tradicionales de alimentar el integrismo, el PJD defiende que la incultura, la pobreza y el paro son la verdadera clave del yihadismo y por tanto el principal problema pendiente de solución. Aunque su triunfo se da por descontado, también parece descartado que Marruecos tenga en el futuro próximo un gobierno islamista.

El sistema electoral está diseñado para que la distribución de escaños se fragmente de forma que ningún partido logre la mayoría absoluta. Tampoco una coalición parece posible. Hasta ahora ningún grupo se ha mostrado dispuesto a cooperar con los islamistas. En cualquier caso, quién vaya a formar gobierno después de las elecciones depende del rey. Mohammed VI se encarga de designar al primer ministro, y decide las principales cuestiones políticas.