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Bélgica: se dispara la tensión entre las dos comunidades linguísticas

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Bélgica: se dispara la tensión entre las dos comunidades linguísticas

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Bélgica sigue sin gobierno 135 días después de las elecciones y la tensión aumenta entre las dos comunidades lingüísticas del país. Esta escena se produjo ayer simultáneamente en tres Ayuntamientos de la periferia de Bruselas. Al grito de “Bélgica revienta” y “Ratas francófonas haced las maletas” extremistas flamencos atacaron a los concejales francófonos que se disponían a celebrar un consejo municipal extraordinario.

En esos tres ayuntamientos, de mayoría francófona pero situados en Flandes, la región nerlandófona, los concejales debían votar una moción de tres puntos: exigir el nombramiento inmediato de los alcaldes sancionados por la autoridad regional flamenca porque habían enviado convocatorias electorales para las municipales de 2006 en francés. Reclamar la integración de esos municipios a la región bruselense y Reivindicar el derecho a expresarse en francés en los plenos.

Cuando uno de los concejales comenzó a leer en francés la primera de las exigencias, el eurodiputado y presidente del Vlaams Belang, Frank Van Heck, le interrumpió pretextando que había que respetar la ley que autoriza únicamente el uso del flamenco.

Efectivamente, con la ley en la mano el flamenco es el único idioma oficial en Flandes. En Valonia es el francés y el alemán en los cantones del Este. Sólo Bruselas es bilingüe. Pero en los seis ayuntamientos de la periferia flamenca de Bruselas se hace una excepción. Son las denominadas comunidades con facilidades porque sus habitantes tienen derecho a dirigirse a su administración también en francés.

Esa particularidad esta inscrita en la Constitución de forma permanente según el director general del Centro de Investigación e información socio política, aunque para algunos, tienen fecha de caducidad. “En el campo flamenco se hace automáticamente. Según ellos, la filosofía de la norma es que los francófonos de Flandes y viceversa se adapten en el plazo de una generación para poder eliminar el régimen de facilidades”

Las autoridades flamencas exigen a los francófonos que se instalan en la periferia flamenca de Bruselas que aprendan flamenco. Su futuro es una de las grandes cuestiones que enfrentan a los partidos que negocian desde el 10 de junio la formación de un nuevo gobierno en Bélgica.