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Muere asesinada Benazir Bhutto

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Muere asesinada Benazir Bhutto

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La ex primera ministra y líder de la oposición pakistaní, Benazir Bhutto, ha fallecido tras resultar herida en un atentado en la ciudad de Rawalpindi, vecina de Islamabad. El ataque costó la vida a entre 15 y 25 seguidores que habían acudido a uno de sus mítines

La policía de Pakistán ha explicado que Benazir Bhutto, de 54 años, recibió varios disparos en el cuello al término del encuentro, y a continuación, el mismo terrorista activó la bomba que llevaba.

El atentado suicida ha tenido lugar a dos semanas de los comicios legislativos en el país que ahora podrían ser aplazados sine die. Tanto Estados Unidos como Rusia ya han condenado el ataque suicida contra Bhutto.

La televisión pakistaní señala como sospechoso del ataque contra Bhutto a Bailtullah Masood, un líder talibán. El pasado mes de octubre, Benazir Bhutto regresaba a Pakistán tras ocho años de exilio. Un momento emotivo para la antigua primera ministra que pretendía presentarse a las elecciones de enero y convertirse en el nuevo símbolo de la democracia.

“Esa gente que está ahí fuera decía entonces representa al verdadero Pakistán. Forma parte de la sufrida clase trabajadora y de la decente clase media de este país. Son personas que quieren construir una nación moderna en la que todo el mundo sea igual. Ese es el verdadero Pakistán. Y si conseguimos instaurar la democracia esa será la cara de Pakistán que el resto del mundo vea. Y no la de los extremistas que han ganado poder al abrigo de las dictaduras”.

El regreso de la hija pródiga se negoció en secreto con el régimen militar del general Mussaraf, ya que Benazir Bhutto encarnaba la legitimidad que el gobierno paquistaní necesita para aislar a los extremistas religiosos y combatir el terrorismo islamista.

Bhutto era a la vez una aliada potencial del regimen y una incómoda rival para Mussaraf. De hecho, tras el atentado de Karachi el pasado diecinueve de octubre, apuntó con el dedo a la policía. Según dijo la antigua jefa del gobierno, los terroristas que pusieron la bomba dirigida contra el vehículo en el que ella viajaba estaban infiltrados en las fuerzas del orden.

Ciento treinta y nueve personas murieron aquel día, mientras Bhutto se preparaba para pronunciar un discurso junto a la tumba del padre fundador de Pakistán, Mohammed Ali Jinnah.

A pesar de todo, los terroristas no lograron su objetivo. Ni siquiera mermaron la determinación de una mujer que pertenecía a una dinastía de políticos acostumbrada a la fatalidad.

Su padre, Zulfikar Ali Bhutto, fue primer ministro en los años setenta, el primer jefe de un gobierno civil. Un icono tras la independencia del país, que más tarde sería encarcelado y ejecutado por el general Zia ul-Haq. El veintisiete de octubre, Bhutto visitaba su tumba. “Mi padre solía decir que la gente de pakistán es mi herencia política, mis hermanos y mis hermanas”.

Después de haber coqueteado con el regimen, Bhutto escogió la confrontación frontal con el general Mussaraf. Un cambio de actitud que sorprendió tanto al gobierno como a la oposición.