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¿Nuclear?, yes, thank you

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¿Nuclear?, yes, thank you

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Construir una nueva generación de plantas nucleares para dotarse de energía y contaminar menos. Al reabrir el debate, Londres da un giro de 180 grados en su política energética.

En 2003, el manifiesto laborista describía la energía nuclear como una opción poco atractiva, pero la subida de los precios del crudo y las exigencias de reducir el CO2 han acabado imponiendo una vuelta a la casilla de salida. La decena de centrales que hay en el país datan de los años 60 y 70. Los reactores envejecen y el consumo experimenta un aumento constante.

Pero además, no hay alternativas reales. Las energías renovables, como la solar o la eólica, son aún demasiado caras y están poco perfeccionadas tecnológicamente

La energía nuclear proporciona el 18% de la electricidad consumida en Gran Bretaña, el 16% de la consumida en el mundo y el 34% a escala europea. Quince de los 27 estados miembros poseen centrales. Son especialmente numerosas en Francia, donde la energía nuclear proporciona el 73% de la producción eléctrica.

Alemania, que ha optado por el no gracias a la nuclear de forma progresiva, el porcentaje es del 28%. En Europa y en el mundo hay un total de 30 nuevas centrales en fase de construcción.

La más grande de todas, que está en Finlandia, comenzará a funcionar en 2011. Sus tres reactores tendrán una potencia de 1600 megavatios y servirá de modelo a las futuras centrales británicas.

Alemania es uno de los pocos países que resiste a la tendencia mundial de vuelta a la nuclear. Con una opinión pública abiertamente hostil, ningún gobierno podría dar marcha atrás en la renuncia progresiva a una energía que muchos consideran peligrosa de cara al futuro.

John Sauven, director de Greenpeace en el Reino Unido: “Si reemplazas por ejemplo diez plantas energéticas tradicionales por diez centrales nucleares reduces las emisiones en un 4%. Es un porcentaje mínimo que además entraña costes enormes, muchos riesgos y graves consecuencias para las futuras generaciones que tendrán que ocuparse del problema de los residuos”

Es el principal reproche que se le hace a la nuclear: genera miles de toneladas de residuos tóxicos sin que se haya encontrado una solución a largo plazo para almacenarlos.