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Eva Kjer Hansen, ministra de Agricultura de Dinamarca

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Eva Kjer Hansen, ministra de Agricultura de Dinamarca

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La alimentación es una cuestión acuciante para los consumidores europeos que tienen que pagar más por lo que comen. En países en desarrollo la espiral de precios está causando numerosas revueltas. El debate se produce mientras la Unión Europea lleva a cabo la reforma de su Política Agrícola Común, que absorbe el 45% del presupuesto comunitario destinado a pagar sobre todo subvenciones a los agricultores. Sin embargo existen discrepancias sobre como debería llevarse a cabo esa reforma. Dinamarca, tradicional exportador de productos agrícolas, desea que los otros estados miembros apliquen su estrategia basada en un campo más respetuoso con el medio ambiente, como explica a EuroNews la ministra danesa de Agricultura, Eva Kjer Hansen.

EuroNews: ¿Qué dirección está marcando el Consejo Europeo en cuanto a la Política Agrícola Común?. ¿Hay puntos sensibles?

Hansen: Según el punto de vista danés debería haber más reforma agrícola de la que realmente hay. Sin embargo, esperamos lograr algunos cambios. En lo referente a temas sensibles, hay asuntos como los topes máximos de subvención o la reducción paulatina de las ayudas a los agricultores donde no existe un consenso entre los estados miembros. Así que seguimos discutiendo hasta dónde hay que avanzar y que instrumentos convendría emplear, si acaso.

EuroNews: La agricultura orgánica es una interesante alternativa para abordar los problemas medioambientales. ¿Por qué cree usted que la agricultura orgánica sólo representa una parte marginal del sector?

Hansen: Creo que uno de los principales problemas de los productos orgánicos es su coste. Se venden a precios superiores, porque el cultivo de productos orgánicos es más caro para los agricultores. Sin embargo hemos visto su tendencia al alza: los consumidores quieren cada vez más productos orgánicos, así que nuestra responsabilidad es hacerlo posible, contar con este tipo de producción y apoyar a los agricultores que desean emigrar de la agricultura convencional a la agricultura orgánica.

EuroNews: Dinamarca es el país con mayor consumo percapita de productos orgánicos. ¿A qué se debe? ¿Son los daneses más inteligentes, más ricos o sólo mejor informados?

Hansen: No estoy segura de que exista una explicación fácil, pero supongo que tiene que ver con el hecho de que en Dinamarca existe un debate muy maduro sobre la naturaleza y el medio ambiente. Queremos aplicar iniciativas para proteger el medio ambiente; también nos planteamos el bienestar de los animales. Además es cierto que la gente puede permitirse la compra de esos productos que son más caros.

EuroNews: La enfermedad de las vacas locas, mozzarella envenenada, vino contaminado… ¿dónde están los estrictos controles europeos y cómo podemos devolver la confianza al consumidor?

Hansen: Comprendo que usted me haga esa pregunta, porque están pasando cosas, que nunca nos imaginábamos que fueran a ocurrir. Eso nos demuestra lo necesario que es continuar cooperando a nivel europeo para aprobar reglas comunes y tener la situación controlada. Así que efectivamente lo que está sucediendo nos aconseja cerrar filas y aprender unos de otros para hallar la mejor manera de proteger a los consumidores.

EuroNews: ¿Es posible una posición comunitaria sobre los productos trasgénicos?

Hansen: Creo que deberíamos tener una actitud más positiva sobre los OGMs, porque también nos dan la oportunidad de contar con mejores productos para la naturaleza, para el medio ambiente. Podríamos asistir a una evolución en la cual se reduzca el uso de los pesticidas y otros agroquímicos. Además actualmente cuando se habla de transgénicos hay que considerar que podrían paliar la falta de forrajes animales, que se venden a precios muy elevados.”

EuroNews: Se ha producido una fuerte subida en los precios del trigo, el arroz y el maíz, que ha generado tensiones en países en desarrollo. La situación tampoco es buena en Europa. ¿Qué medidas puede aprobar la Unión Europea para detener esos aumentos?

Hansen: En primer lugar hay que desmantelar las restrucciones que limitaban la producción, como las cuotas lecheras o el barbecho de tierras. Se trata de poner en producción tierras abandonadas. Por otro lado está la discusión sobre los transgénicos y si al emplearlos de forma más generalizada podemos realmente aumentar la producción para poder alimentar a la población mundial.

EuroNews: ¿Son todavía necesarias las subvenciones agrícolas?

Hansen: Creo que deberíamos elaborar una estrategia a largo plazo para reducir las subvenciones y más bien utilizar ese dinero para cuidar el medio ambiente y la naturaleza, además de abordar el cambio climático. Pienso que están surgiendo nuevos problemas y tenemos que ver la manera de abordarlos, porque creo que hay mejores destinos para ese dinero. Es importante dar prioridad a otras cuestiones, en lugar de continuar esos subsidios.

EuroNews: El peor enemigo de los agricultores es la burocracia. Solicitar ayuda financiera es un quebradero de cabeza. ¿Cómo puede simplificarse este proceso?

Hansen: Creo que la mejor cosa que podemos hacer es eliminar algunas subvenciones, porque una consecuencia inevitable de esas ayudas es que hay que controlarlas. La mejor manera de simplificar esos controles es realizar una verdadera reforma de la Política Agrícola Común, que implique sustituir las subvenciones por ayudas directas al agricultor para que cuide la naturaleza.