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Brown, el declive

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Brown, el declive

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Pronto hará un año de estas imágenes. Tras una larga década de “Blairismo”, Gordon Brown se instalaba por fin en el 10 de Downing street el 27 de junio de 2007. Sin pasar por las urnas, el ex ministro de Finanzas era investido primer ministro. Pero el estado de gracia fue breve, y la caída, vertiginosa.

La medida del declive la dio la histórica derrota de los laboristas el uno de mayo, con los peores resultados en unas elecciones locales en 40 años. Los electores relegaron a Brown al tercer rango, por detrás de los conservadores y de los liberales demócratas:

“La del jueves fue una mala noche, muy muy difícil, reconoció. Cometimos varios errores y lo he admitido sin problemas que nos equivocamos. Pero lo que preocupa más a la gente, como constaté cuando recorrí el país, es lo que sucede en su vida cotidiana”

Tras años de crecimiento ininterrumpido, la economía británica encaja los golpes de la subida de los precios de las materias primas y las consecuencias del llamado “credit crunch”.

Las dificultades para reembolsar los préstamos inmobiliarios afectan a cada vez más británicos.

Adam Sampson de la ONG Shelter ve un futuro sombrío: “Calculamos que de 45.000 a 60.000 familias perderán sus casas este año. En Shelter recogemos los trozos rotos cuando vemos a gente literalmente expulsada a las calles, sin sitio a donde ir”

Además, los errores del pasado han acabado atrapando a Brown. Ayer el ministro de finanzas anunció un paquete fiscal para este año destinado a compensar la supresión de la escala más baja del impuesto sobre la renta, que ha perjudicado a los contribuyentes menos ricos.

La polémica reforma, gestada por Brown antes de dejar el ministerio de Finanzas, ha dado alas a la oposición.

Para George Osborne, portavoz de Economía del Partido Conservador, se trata simplemente de una estafa:

“Es un cambio solo para este año. Nos ofrece una estafa de indemnizacion tras perpetrar una estafa fiscal y espera que la gente crea en su honestidad. Qué cinismo más absoluto y qué humillación para este ministro de finanzas”

Sin duda, Brown también se habrá sentido humillado tras la publicación del libro de Cherie Blair contando los esfuerzos del actual primer ministro para expulsar del poder a su marido.

En una enterevista, Cherie Blair añade que su consorte sigue aconsejando a su ex delfín de cara a las legislativas de 2010.