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Marasmo a la zimbabuense

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Marasmo a la zimbabuense

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La primera impresión que los visitantes se llevan de Harare es engañosa. Bellas avenidas, flamantes edificios ultramodernos, centros comerciales, tiendas, todo parece indicar que es la capital de un país próspero… y fue el caso, pero desde hace una década, la economía no deja de tocar fondo.

La penuria de divisas, la ausencia total de confianza en Mugabe y la desastrosa gestión del régimen han conducido a una hiperinflación del 185.000%, hoy por hoy, la más elevada del mundo.

Un cigarro en Zimbabue cuesta 300 millones de dólares. Mil millones un café. El dolar estadounidense, divisa de referencia, se cambia oficialmente a más de 10.000 millones de dólares zimbabuenses, pero en el mercado negro se paga siete veces más.

El 80% de la población está en paro y prácticamente el mismo porcentaje vive por debajo del umbral de la pobreza.

“En estos tiempos, trabajar o no es casi lo mismo. Quienes van a trabajar pierden el tiempo, quienes no lo hacen pueden sacar más con trabajos ilegales. Además, a los que llevan dinero a casa a fin de mes les dura como máximo tres o cuatro días”

Un caldo de cultivo ideal para el mercado negro, sobre todo porque las estanterías de muchas tiendas del país están desesperadamente vacías.

La penuria afecta sobre todo a productos básicos como el aceite, el azúcar o los cereales. La consecuencia inmediata es que los precios se disparan, como señala este analista económico: “La gente que tiene trabajos normales puede ganar de 50 a 60.000 dólares zimbabuenses mensuales, pero mantener a una familia de cinco cuesta más de 300.000”

La política de redistribución de las tierras de Mugabe supuso la expulsión del 80% de los granjeros blancos, cuyo volúmen de negocios representaba el 50% del PIB.

Producciones como la de tabaco, de la que Zimbaue fue durante muchos años primer exportador mundial, han dejado de existir. La crisis ha cruzado la frontera de Suráfrica, como señala Siphamandla Zondi, analista político: “Se dice que cuando Zimbabue estornuda, el resto de la región enferma de gripe y eso es lo que nos está pasando. La crisis está afectando a Suráfrica de una forma muy directa con un número inimaginable de inmigrantes llegando al país cada día”

Ya hay varios millones de zimbabuenses que han dejado atrás su país a causa de la crisis económica. La mayoría trabaja en minas surafricanas o en el sector agrícola.