Última hora

Última hora

La gran victoria de Uribe y su política de "seguridad democrática"

Leyendo ahora:

La gran victoria de Uribe y su política de "seguridad democrática"

Tamaño de texto Aa Aa

La misma seriedad en la voz y la misma frialdad en la mirada. La gran noticia no ha cambiado el rictus de Álvaro Uribe. Y eso que el presidente colombiano se ha apuntado una gran victoria tras seis años de encarnizada lucha antiterrorista.

“Que bueno darle esta noticia a Francia decía tras hablar con los jefes de la operación. Y a Europa que durante todos estos años no han abandonado un sólo momento a la doctora Ingrid Betantcourt.”

Uribe ha hecho de la seguridad y el combate contra las FARC la mayor prioridad de su mandato. Consciente de que los colombianos no confían en la voluntad negociadora de la guerrilla, el jefe del Estado le ha dado carta blanca al ejército.

Y ha acuñado un nuevo término para definir su política. El pasado mes de enero, lo explicó ante las cámaras de EuroNews, durante el último viaje que le trajo a Europa. “Mi gobierno ha emprendido lo que se ha llamado la política de la “seguridad desde la democracia” declaraba. Eso fortalece al Estado y ha funcionado: hemos reducido los asesinatos a menos de la mitad, a pesar de todo lo que falta.”

El éxito de la operación “Jaque” legitima de algún modo los métodos del presidente, que durante años ha desoído los llamamientos de quienes abogaban por negociar con los rebeldes por razones humanitarias.

Entre ellos, la madre de Ingrid Betancourt. Yolanda Pulecio temía no hace mucho que una intervención militar acabara de manera trágica. “Yo solamente le pediría al presidente que recapacite suplicaba por televisión. Que tal vez mirando cómo está mi hija se dé cuenta y que piense como si fuera un hijo de él, y que nos ayude, que se quite todo ese orgullo, ese deseo de violencia, ese odio y que por favor vuelva a una mediation del presidente Chávez y de Piedad Córdoba”.

La liberación de Betancourt le sirve además para reivindicar su autoridad ante quienes se habían propuesto como mediadores en una posible negociación. Empezando por Francia y siguiendo por Venezuela. Sobre todo ante Hugo Chávez, que no sólo dejó en evidencia al gobierno colombiano consiguiendo la liberación de seis rehenes hace meses, sino que además ha llegado incluso a amenazar a Bogotá por llevar a cabo incursiones militares en suelo ecuatoriano.