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Naela Khalil: "Seré una digna sucesora de Samir Kassir"

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Naela Khalil: "Seré una digna sucesora de Samir Kassir"

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Naela Khalil es una reputada periodista palestina. El pasado mes de junio recibió en Beirut el Premio Samir Kassir a la Libertad de Prensa. Un galardón abierto a todos los informadores de la cuenca mediterránea y creado por la Comisión Europea para rendir tributo al conocido periodista libanés asesinado en 2005.

Nos encontramos con ella en el Líbano, durante uno de sus viajes, en la redacción de An Nahar, el periódico para el que trabajaba Kassir junto a Gebrane Tueni, también asesinado por el simple hecho de hacer su trabajo.

Khalil: “Admiro enormemente a Gebrane Tueni. Siempre dijo que soñaba con una redacción joven, política, cualificada e íntegra. Aunque reconozco que esa mezcla es imposible. La política no puede ser íntegra. Y los políticos siempre son viejos. Pero como frase no está mal”.

“Kassir ya no está, aunque su despacho sigue igual. Ahí están sus bolígrafos, su silla y el último diario que leyó antes de morir. Todo está tal y como él lo dejo. Se ha marchado, pero su alma sigue aquí”.

“Siempre decía: mientras los demás empuñan un arma, yo me sirvo de mi pluma. Y el poder de esa pluma era mucho mayor que el de cualquier pistola. Por eso le mataron. Hay que hablar antes de que sea demasiado tarde”.

“Sus palabras han inspirado eslóganes en todas las manifestaciones del mundo árabe. Para nosotros ha sido alguien fuera de lo corriente. Y no creo que volvamos a ver a alguien así en mucho tiempo”.

“Lo digo y lo repito. Un periodista es ante todo un periodista. Sea egipcio, libanés o palestino. A fin de cuentas es un informador, y lo digo, claro está, como periodista.

“De una u otra manera, mi nombre estará vinculado al de Samir Kassir. No habrá censura en mis artículos. Espero ser una digna sucesora suya. No pienso plegarme a ninguna consigna preestablecida. Simplemente quiero escribir”.

“Estamos atrapados entre dos corrientes manipuladoras. Por un lado la presión israelí y por otro la que se ejerce desde el interior en los territorios palestinos. Es una situación extraordinariamente compleja, aunque debo reconocer que la libertad de expresión es mayor en Palestina que en otras regiones del mundo árabe.

“Nací y crecí en el campo de refugiados de Balata, en Naplusa. Y he vivido allí una buena parte de mi vida. Cuando iba al colegio soñaba con ser abogada o periodista. Quería ayudar a los demás, a aquellos que todo el mundo ignora, como los refugiados del campo en el que nací”.

“En mi familia éramos siete hermanos y cuatro hermanas. Es algo normal. En los campos de refugiados las familias son mucho mayores que fuera”.

“Tengo dos hermanos encarcelados en prisiones israelíes y a otro lo mataron. Conozco sus vidas mejor que la mía. Ninguno de ellos ha salido jamás de Naplusa. Nadie puede salir de allí porque hay un control israelí.

“Nacieron durante la primera intifada. Y cuando tenían más o menos quince años participaron en la segunda. Por eso les perseguían las tropas israelíes. A uno de ellos lo mataron. Y los otros dos están entre rejas. Los jóvenes allí no tienen alternativa. Cuando eres un adolescente en un campo de refugiados y ves morir a un amigo en tus brazos no puedes hacer otra cosa que combatir. No tienes elección”.

“Cuando veo a gente mucho más joven que yo que paga un precio tan elevado, me da la impresión de que yo no hago nada. Si cada día me levanto de la cama es precisamente por esos adolescentes. Son ellos lo que me dan la fuerza para seguir adelante, para trabajar cada día”.

“Este premio es el más importante que se concede en el mundo árabe. Su valor está vinculado a la figura de Samir Kassir, pero también es importante que venga de la Comisión Europea”.

“De una forma u otra, la Comisión Europea anima a los jóvenes periodistas a traspasar las fronteras, las líneas prohibidas. Les anima a tomar partido, a encontrar su propio lugar entre las autoridades y la oposición”.

“Con este premio sigo el camino que abrió Kassir. Contra el silencio, contra la censura periodística. Contra toda aquello que nos viene impuesto y contra todo aquello de lo que está prohibido hablar y escribir. Debo escribir, debo continuar escribiendo”.