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Omar Al-Bachir, casi dos décadas al frente de Sudán marcados por la guerra

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Omar Al-Bachir, casi dos décadas al frente de Sudán marcados por la guerra

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Militar de carrera, Omar Al-Bachir llega al poder en 1989 tras un golpe de Estado apoyado por los islamistas. Cuatro años más tarde se autoproclama presidente de la República, declara el estado de emergencia, suspende la Consitución y prohibe los partidos políticos. En 1996 consigue finalmente el apoyo de las urnas en unas elecciones consideradas como una gran farsa por la comunidad internacional.

Sus 19 años al frente de Sudán, el país más grande de África, han estado marcados por la guerra, después por una paz con el sur cristiano y animista y desde 2003 por el conflicto de Darfur.

Cinco años en los que la violencia ha arrasado decenas de pueblos de la región, como Seleia, hace apenas unos meses.

La población negra se ha convertido en el objetivo de los ataques perpetrados por las fuerzas sudanesas y por las milicias árabes pro gubernamentales, conocidas como Janjaweed, que luchan contra los rebeldes de Darfur.

Cuando las fuerzas de la UNAMID llegan a Seleia tras los ataques quedan apenas 200 de las 25,000 personas que vivían allí.

Jartum reconoce recurrir a “milicias de autodefensa” para combatir a los rebeldes pero niega toda relación con los Janjaweed, acusados de perpetrar una limpieza étnica contra la población negra.

A caballo o en camello, los Janjaweed saquean pueblos una vez que éstos han sido bombardeados, matan a los hombres, violan a las mujeres y roban todo lo que encuentran a su paso.

Muchas mujeres aseguran haber sido raptadas por los milicianos y forzadas a ser sus esclavas sexuales.

Según datos de la ONU, el conflicto de Darfur ha costado la vida a 300,000 personas, 200,000 han huído al vecino Chad y más de dos millones viven hoy en campos de refugiados.

Tras haber impedido durante años el despliegue de cascos azules en Darfur, Omar Al-Bachir acepta finalmente en diciembre de 2007 que una fuerza mixta de Naciones Unidas y la Unión Africana asuma el mando de la región. La UNAMID contaba hasta hoy con 9,000 efectivos en la zona. Se esperaba que otros 17,000 hombres completasen en unos meses la misión militar.