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La asociación estratégica entre Rusia y la UE vuelve a peligrar

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La asociación estratégica entre Rusia y la UE vuelve a peligrar

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El pasado mes de Junio, los líderes de la Unión Europea y Rusia fijaron en Siberia una fecha para abrir las negociaciones de un nuevo acuerdo estratégico de cooperación. Pero tras la crisis georgiana las relaciones se han enfriado y el calendario podría modificarse este lunes en Bruselas. Eso, al menos, es lo que han pedido Polonia y los países del Báltico. Aunque Bruselas deberá tener cuidado con esa maniobra porque puede ser contraproducente. Vladimir Chizhov, embajador de Rusia ante la UE.

“Rusia no quiere hacerse con el control absoluto de los oleoductos decía. Pero entendemos que Europa necesitará en el futuro mucha más energía de la que necesita en estos momentos. Y quizá de diferentes fuentes. Nosotros siempre hemos intentado responder a las necesidades de la UE con la mayor rapidez posible y esperamos seguir haciéndolo y que dentro de poco podamos incrementar la cooperación con nuestros clientes europeos.”

La situación es más compleja de lo que parece, ya que al menos una cuarta parte de la energía que se consume en Europa viene de Rusia. Aunque Bruselas no está dispuesta a cerrar los ojos ante lo que está ocurriendo. Escuchamos el análisis del europarlamentario polaco Jacek Saryusz-Wolski.

“Necesitamos a Rusia. explica Eso está claro. Y necesitamos cooperar con ella. Pero no a cualquier precio. Nuestra cooperación debe estar basada en los estándares internacionales. Y nuestros intereses económicos deben ajustarse a las reglas que todos hemos aceptado. Sin esas premisas continuaba no podremos seguir cooperando ni en el ámbito energético ni en el de la seguridad. Porque ambos están ligados. La situación actual en el Cáucaso supone una amenaza para la seguridad energética de la UE. Y una amenaza también para los intereses de las compañías europeas que operan en la zona. Esto significa que seguridad economía deben ser convergentes, no divergentes”, concluía.

Para presionar al Kremlin, Bruselas aún tiene un as en la manga. Hace algún tiempo, la Comisión Europea prometió permitir el acceso de los rusos a la UE sin necesidad de visados, aunque aún no hay nada firmado.