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Crónica de una crisis sin precedentes

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Crónica de una crisis sin precedentes

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La quiebra de Lehman Brothers, un banco con más de 150 años que logró incluso sobrevivir al krach de 1929 es la prueba de que el sector financiero estadounidense está hundido en una crisis sin precedentes. Las fichas del dominó caen una detrás de otra, corredores de bolsa y mercados lo han comprendido de golpe. Rudy de Groodt, analista: “Hasta el rescate de Bear Stearns por parte de JP Morgan siempre estaba detrás la intervención la Reserva Federal, pero ahora, desde el no de las autoridades estadounidenses, ninguna entidad está a salvo de la quiebra por grande que sea. Y eso es bastante sorprendente.”

El pasado marzo Bear & Stearns, otro banco con más de 85 años estaba al borde del abismo. Los clientes que huían en desbandada agotaron sus reservas en líquido. La Reserva Federal acudió al rescate de la entidad con más de 29.000 millones de dólares para asegurar la operación de compra por parte de JP Morgan.

Las acciones de Bear & Stearns, a 150 dólares un año antes, cayeron a dos dólares. La onda expansiva de las subprimes impactó de lleno en Wall Street. Keith Cunningham, empleado de Wall Street: “Yo creo que mucha gente, muchas compañías han estado intentando ocultar sus cuentas, y creo que va a salir a la luz que las subprimes y la crisis del mercado inmobiliario han afectado a mucha gente”

Meses después llegó el turno de Fannie Mae y Freddie Mac. Ambas son responsables de casi la mitad de las hipotecas en Estados Unidos mediante la compra de créditos hipotecarios a los bancos.

Una vez más, la Reserva Federal tuvo que abrir la cartera y comprometer hasta 200 mil millones de dólares para salvar a los dos pilares del mercado inmobiliario.

Pero para los analistas, ese intervencionismo de la FED no tiene nada de tranquilizador. Neil Weinberg, de la revista Forbes: “Es incluso peor que una organización gubernamental o privada que está actuando a lo loco, ya que estamos ante una situación en la que corres los riesgos normales de cualquier operación encaminada a obtener beneficios y por otra parte, tienes esa garantía implícita que tenían Freddie y Fannie de que en última instancia, el gobierno les respaldaría”

Actualmente, una nueva tormenta amenaza a otro gigante de las finanzas, la aseguradora AIG. Más que suficiente para angustiar a los estadounidenses que ven como sus pensiones y sus ahorros se esfuman.

A siete semanas de las presidenciales, los dos candidatos han tenido que hablar de economía, pero están lejos de haberse ganado la confianza de los electores.