Última hora

Última hora

Ursula Plassnik: "Generalizar los referendos no va a resolver los problemas actuales."

Leyendo ahora:

Ursula Plassnik: "Generalizar los referendos no va a resolver los problemas actuales."

Tamaño de texto Aa Aa

La campaña electoral austríaca empieza a calentar motores. La futura política europea del país alpino está en el centro del debate. Eurófilos y eurófobos libran una encarnizada batalla. euronews ha viajado hasta Klagenfurt, capital de la región de Carintia y ciudad natal de la ministra de Exteriores austríaca, Ursula Plassnik, del conservador Partido Popular y abiertamente proeuropea. Plassnik se ha convertido en blanco de las críticas de los euroescépticos, cada vez más numerosos entre los socialdemócratas y de los eurófobos afiliados a los partidos de la derecha nacionalista. Los ataques en su contra se multiplican en la prensa populista y salpican los discursos políticos. Celebrar o no un referéndum sobre la UE… la cuestión se decidirá en las elecciones del 28 de septiembre.

euronews: Para llegar hasta aquí hemos tenido que atravesar toda Austria. Por todos sitios hemos visto enormes carteles electorales en los que se puede leer: Queremos representantes del pueblo, y no traidores de la Unión Europea. Son los carteles del derechista Partido de la Libertad de Austria. En el se la califica, como a los demás miembros del Gobierno, de traidora del pueblo. ¿Cómo reacciona a ese reproche?

Ursula Plassnik: Es un reproche que se hace desde varios frentes, un reproche que formulan no sólo ahora, durante esta lucha electoral, sino ya desde antes. Viene de un medio austríaco bastante importante, de un periódico que, dicen sus responsables, es leído por la mitad de los austríacos. En sus páginas se da cabida no ya a opiniones euroescépticas, sino directamente eurófobas. Ese periódico ha montado una campaña política asegurando que en el contexto del Tratado europeo de Lisboa hay cosas dudosas y que se ha traicionado a Austria. Es una verdadera campaña política.

euronews: Sin embargo, el 30% de los austríacos comparten esas opiniones eurófobas.

Plassnik: Bueno, estamos en el siglo 21 y nadie quiere prohibir un debate sobre cuestiones europeas. Sin embargo, hay gente que transforma ese ambiente euroescéptico en eurofobia subyacente o incluso en eurofobia abierta…para hacer eso emplean un código muy neto, muy claro, se habla de un referéndum, se reclama un referéndum. Es muy popular, y quienes exigen un referéndum tienen muchos apoyos.

euronews: ¿Y por qué no celebrar un referéndum? en principio, no tiene nada de malo. La gente puede votar. ¿Por qué no votar sobre los grandes cambios esenciales de la Unión Europea? esa es la exigencia del señor Fayman, su rival político y cabeza de lista de los socialdemócratas. Usted en cambio está en contra, ¿Por qué?

Plassnik: En general no estoy contra los referendos. Pero exijo que se respete la Constitución de Austria, que permite y preve referendos en pocos casos. Exigir un referéndum sobre cambios futuros del contrato de la UE, porque concretamente el debate gira alrededor de eso, no es un medio para curar el euroescepticismo. Ese principio es válido en otros casos: con un referéndum no van a conseguir retrasar el cambio climático, etcétera. Generalizar los referendos no va a resolver los problemas actuales. Y ahora, por primera vez tenemos en el Parlamento austríaco una especie de coalición informal alrededor de un medio que juega un papel en esta historia con tres partidos políticos. Juntos, tienen la mayoría parlamentaria: son los socialdemócratas junto con el Partido de la Libertad de Austria y la Alianza para el Futuro de Austria. Ellos proponen un cambio de la Constitución Federal de Austria; quieren que todos los cambios esenciales en la Unión Europea sean sometidos obligatoriamente a una votación. Por tanto, actualmente no estamos sólo en el ámbito de las maniobras puramente tácticas para explotar el ambiente anti-UE y favorecer el triunfo electoral, hemos entrado en la fase de una verdadera discusión parlamentaria seria…por eso no deseo que tras las elecciones tengamos en el Parlamento una mayoría antieuropea o eurófoba.

euronews: ¿Qué consecuencias tendría eso concretamente? ¿Qué pasaría en caso de que se cambie la Constitución austríaca para generalizar los referendos sobre cuestiones europeas? Denos uno o dos ejemplos precisos.

Plassnik: La fórmula elegida por esos tres partidos es: un referéndum en caso de “cambios esenciales” en las bases contractuales de la Unión Europea. Eso quiere decir por ejemplo, en caso de que un nuevo Estado quiera incorporarse a la UE. El próximo candidato que espera el ingreso es Croacia. Efectivamente, es un cambio esencial si la UE pasa de 27 a 28 Estados Miembros. Por tanto, ese sería un ejemplo concreto. Y tal vez no el primero, porque no se puede excluir, actualmente, que después del referéndum irlandés cambiemos uno o dos detalles del Tratado de Lisboa. No quiero que sea así y la UE no lo contempla. Pero no se puede excluir hoy por hoy. Y si Austria cambiase su Constitución para incluir la obligatoriedad de celebrar referendos sobre cambios esenciales en la UE, esa formulación de las cosas exigiría un referéndum en Austria sobre el Tratado de Lisboa.

euronews: Mucha gente, un poco por todos sitios en la Unión Europea, dice actualmente: “Hemos ampliado la UE muy rápido y mucho. Ahora debemos detenernos.” Sin embargo, usted sigue siendo partidaria de una Ampliación aún más importante.

Plassnik: Yo lucho por una Austria fuerte en una Europa reunificada. La Unión Europea es un proyecto de paz. Y eso quiere decir, para mí al menos, que nuestra generación recibe paso a paso y respetando criterios estrictos, a todos los países de los Balcanes en la UE. Desde mi punto de vista es jurídicamente incorrecto y políticamente torpe decir ahora a causa del referéndum irlandés que hay que detener la Ampliación, que hay que rechazar a Croacia. Jurídicamente es insostenible y es una torpeza política.

euronews: Estamos en Carintia, que es su región, usted nació aquí. También es el feudo de Jörg Haider de la euroescéptica Alianza para el Futuro de Austria. ¿Cómo hace campaña aquí? ¿Cómo intenta explicar a la gente de aquí que la Unión Europea también tiene aspectos positivos?

Plassnik: Vine aquí recientemente con mi homólogo esloveno Dimitri Rupel, para abrir las fronteras del espacio Schengen al túnel de Karawanken. Fue un salto cualitativo por lo que respecta a nuestra política de vecindad, porque esta frontera permanece grabada en la memoria de mucha gente de aquí como una frontera muy dura, muy difícil de franquear. Actualmente podemos vivir juntos, trabajar juntos, interactuar. Vivimos juntos en una nueva Europa, los eslovenos y nosotros los austríacos. A ambos lados del túnel de Karawanken, utilizamos la misma moneda. La economía austríaca también la de la región de Carintia se beneficia de la apertura de los mercados de la Europa del sureste. Todo eso hay que recordárselo a la gente.