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Los alimentos transgénicos nuevamente a debate

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Los alimentos transgénicos nuevamente a debate

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Greenpeace se ha manifestado para pedir a la UE un endurecimiento de los requisitos para su aceptación en el mercado. La protesta coincide con la reunión del Grupo de Expertos de los 27 para estudiar una reforma del sistema de autorización que será votada por los Ministros de Medioambiente en diciembre. Con el actual modelo, la opinión de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria, por lo general favorable, tiene demasiado peso. “La Comisión trata de esconderse detrás de la opinón de la AESA, que está dominada por expertos que vienen del campo de la biotecnología, y no del medioambiental”, argumentaba Petros Varelidis, experto de Grecia en este campo.

La Comisión defiende su neutralidad. En la actualidad, si no hay acuerdo entre los estados miembros, es la ella la que decide, normalmente siguiendo las pautas de la AESA. Así lo explicaba Michael Mann, portavoz de la Comisión: “La gente que trata dentro de la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria con los transgénicos son los mejores expertos de la UE en esta materia. En la Comisión Europea somos neutrales, sólo enviamos las solicitudes para los alimentos transgénicos, y si la AESA da el visto bueno, entonces podemos continuar con el proceso, para que su aprobación sea votada por los Estados Miembros”. Sin embargo, Greenpeace va más allá, y acusa al Presidente de la Comisión, Durao Barroso, de crear otro grupo de estudio independiente, pero afín a la aceptación de los trasgénicos. “El grupo creado por Barroso, llamado “grupo Sherpa, no tiene una agenda clara, ni un objetivo claro – explicaba Marco Contiero, responsable en este campo de Greenpeace – Su único objetivo oculto es llevar el debate hacia posiciones favorables a la aceptación de los transgénicos”. La división al respecto en los 27 es patente. Algunos países como Austria, Francia, Italia o Grecia han mostrado su recelo por razones sanitarias. Otros como el Reino Unido, Suecia u Holanda siempre han apoyado la entrada en el mercado de los transgénicos.