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La UE busca alternativas para el suministro energético

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La UE busca alternativas para el suministro energético

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La peligrosa dependencia europea de los hidrocarburos rusos constituye una cuestión cada vez más problemática. Las sucesivas crisis con Georgia y Ucrania, junto a la falta de inversiones en los campos de gas rusos han hecho que Europa se tome en serio la búsqueda de alternativas.

En la actualidad, Gazprom, empresa rusa controlada por Moscú, maneja el 94% de la producción de gas natural de ese país. El 80% pasa por Ucrania, rumbo, principalmente, a territorio europeo. Europa importa de Rusia entre el 25 y el 43% del gas que consume. Podría llegar al 60% de aquí a 2030. La dependencia es recíproca: dos tercios de las exportaciones de gas ruso van a la Unión. Y en medio de ambos, Ucrania, y sus kilómetros de gaseoducto. Ante las constantes tensiones entre Kiev y Moscú, la UE aspira a diversificar proveedores. Y Moscú, a evitar a su vecino. Resultado: dos nuevas obras. Por el norte y el sur. Corriente del Norte, un proyecto firmado en 2005 por Vladimir Putin y Gerard Schroeder, llevará el gas del mar de Barents a Alemania. 1200 kilómetros de tubería por debajo del Mar Báltico. Corriente del Sur, un acuerdo ítalo-ruso entre dos gigantes, Gazprom y Eni. Llevará a Italia el gas de Siberia Occidental, el mismo que transita ahora por Ucrania. 900 kilómetros de tuberías submarinas hasta Bulgaria, donde se separa en dos. Una sube por Rumanía y Hungría hasta el norte de Italia. La otra atraviesa Grecia y el mar Adriático para desembocar en el sur italiano. Corriente del norte estará operativo en 2010. Corriente del sur, en 2013. Y entretanto y más al sur, una importante apuesta de Bruselas: Nabucco: el único gaseoducto europeo independiente de Rusia. Europa se ha comprometido a llevarlo adelante junto a Estados Unidos, con un coste estimado de 4.000 millones y medio de euros. Transportará el gas, principalmente procedente de Azerbayán, desde Turquía. Una infraestructura estratégica para uno de los grandes retos de la Unión: el suministro energético a los 27.