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Kosovo, la herida que no cicatriza

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Kosovo, la herida que no cicatriza

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Diez años después de los bombardeos de la OTAN, Serbia sigue sin renunciar a Kosovo. En Belgrado los estigmas de la guerra siguen bien presentes, al igual que la sensación de injusticia entre la población serbia.

“No entiendo cómo un país puede bombardear otro a causa de su presidente dice una mujer. Esa gente está enferma, es increible” “Debemos conmemorar el décimo aniversario de los bombardeos para que la gente recuerde lo sucedido, añade Pedrag Tojic, ministro de la Diáspora sin embargo, por el bien de nuestros hijos y por nosotros mismos, debemos mirar hacia el futuro” Tras la muerte de Milosevic, una nueva generación de políticos reemplazó a la vieja guardia, pero en algunas batallas, aunque estén perdidas de antemano, es difícil claudicar. Serbia sigue sin resignarse a la idea de perder Kosovo aunque 56 Estados han reconocido la autoproclamada independencia de la provincia. El presidente Boris Tadic dejó constancia de ello ayer en la ONU: “Serbia nunca reconocerá la independencia de Kosovo ni directa ni indirectamente y seguiremos defendiendo pacíficamente nuestra integridad territorial con todos los medios diplomáticos y legales” En medios diplomáticos internacionales se ha hablado de la independencia de Kosovo como la última pieza del puzle balcánico que cerraría la era de las fracturas y las divisiones. Pero un vistazo a la composición étnica de kosovo y a sus vecinos, algunos de los cuales no esconden sus pretensiones territoriales, hace presagiar que probablemente todos los problemas no terminarán con la independencia kosovar. El año pasado, en las calles de Belgrado, miles de personas acudieron a la manifestación contra la independencia convocada por el ex primer ministro serbio Vojislav Kostunica La crisis ha dejado en una situación precaria a la economía serbia ya renqueante por el embargo de los años 90, y la perspectiva de adhesión a la Unión Europea está aún lejos. Demasiado lejos, dicen muchos, para dejar de mirar hacia atrás.