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Presidente alemán, un cargo más que honorífico

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Presidente alemán, un cargo más que honorífico

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La ley Fundamental Alemana reserva a la función presidencial un papel esencialmente honorífico. Pero el jefe del Estado constituye una autoridad moral que sobrepasa las prerrogativas que le asigna la ley.

Un papel visible en el discurso del ex presidente Roman Herzog dirigiéndose a los habitantes de Leipzig, ciudad de la ex República Democrática Alemana: “Habeis seguido el ritmo precipitado del cambio radical de todas las circunstancias de la vida y de las costumbres, pero además, habéis aprendido a avanzar con la nueva situación y a transformarla con energía. En eso tenéis más experiencia que vuestros conciudadanos de la Alemania Occidental que puede que ser muy útil, incluso servir de modelo a todo el país” decía Herzog en un momento de la intervención. El presidente es el garante de la Ley Fundamental. El 3 de octubre de 1990, durante la ceremonia de la reunificación Richard von Weizsaecker, sexto “Bundespräsident” desde la formación de la RFA en 1949, encarnó ese papel. El presidente de Alemania es elegido por la Asamblea Federal, formada por 1224 electores, la mitad, diputados del Bundestag, el Parlamento. La otra mitad son los delegados enviados por las 16 regiones o ‘lander’. Es una elección mediante sufragio indirecto para un mandato de cinco años. La Asamblea vota como máximo tres veces para elegir presidente. Tanto en la primera como en la segunda vuelta se requiere una mayoría absoluta de 613 apoyos. Llegado el caso, una tercera vuelta permite elegir uno de los candidatos por mayoría simple. En el ejercicio de sus funciones, el presidente puede disolver el Parlamento y convocar elecciones en dos casos precisos: cuando el Bundestag no consigue elegir canciller y cuando una moción de confianza propuesta por el Canciller es rechazada por el Parlamento. Fue el caso de Gerhard Schröder en julio de 2005. Finalmente, el presidente de la RFA representa a su país en la escena internacional, concluye tratados con los Estados extranjeros y acredita y recibe al cuerpo diplomático.