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Una localidad italiana muestra el ejemplo del reciclaje y de la recogida selectiva

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Una localidad italiana muestra el ejemplo del reciclaje y de la recogida selectiva

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Si hablamos de Italia y de basura, a todos nos vienen las imágenes de Nápoles con las toneladas de basura pudriendose en sus calles… Pero, no toda la república transalpina vive así. De hecho, un pequeña ciudad de Toscana está mostrando el ejemplo a todo el país, con un programa con el que pretenden reciclar la totalidad de su basura antes de 2020. Por ahora, de media, los casi 45.000 habitantes, consiguen reciclar entre un 60 y un 82 por ciento. La municipalidad ha distribuido gratis contenedores a todas las viviendas.

Además, el ayuntamiento de Capánnori ha comprado vehículos eléctricos y de gas. En total son 50 los camiones recoge basuras que circulan por la localidad. Se han creado asimismo 40 puestos de trabajo. La población ha sido formada e incentivada a reciclar con, entre otras medidas, la reducción de los impuestos locales. Además, ya no tienen que buscar contenedores especiales. Los camiones recogen la basura, casa por casa. Gracias a la recogida selectiva, se han salvado 100.000 árboles y se han reducido las emisiones de Co2 en más de 9.000 toneladas en un año. Además, gracias al reciclaje del papel Capánnori ingresa 340.000 euros. El reciclage de plásticos, vidrios y aluminio no le cuesta dinero al ayuntamiento y por cada tonelada de basura orgánica, ingresa 80 euros. De 2004 a 2007, reciclaron 56.000 toneladas. En 2007, unas 16.000T. Si se hacen las cuentas, es rentable, según las autoridades. Pero la iniciativa no se limita a mejorar la recogida y el reciclaje. También incentiva la reducción de la basura, como, por ejemplo, con el detergente. En vez de comprar botes nuevos, se pueden rellenar los viejos. Igual con la leche. Un productor local ofrece leche fresca en un supermercado de la ciudad, por un euro el litro. A este centro de reciclaje, se pueden traer los metales, muebles, lavadoras y otros objetos. Estos son pesados y el vecino en cuestión recibe en su tarjeta los puntos correspondientes con los que el ayuntamiento le mandará a final de año un pequeño incentivo: un cheque por lo que haya reciclado.