Última hora

Última hora

Despidos y cierres, inevitables en General Motors

Leyendo ahora:

Despidos y cierres, inevitables en General Motors

Tamaño de texto Aa Aa

General Motors se declara en quiebra, con la esperanza de renacer de sus cenizas “más fuerte que nunca” y volver a ser el principal fabricante automovilístico de Estados Unidos.

La suya es la mayor suspensión de pagos industrial en la historia del país. El gobierno ha acudido en su auxilio con una inyección de capital que le dará una participación mayoritaria y que, en la práctica, significa su nacionalización. “Hoy es un día decisivo en la historia del consorcio”, explicaba su consejero delegado Fritz Henderson, “El nuevo General Motors se construirá con las partes más fuertes de la empresa, incluidas nuestras mejores marcas y nuestros mejores productos”. El 30% de su capital estará controlado por sus obreros y sus acreedores. General Motors clausurará 11 plantas y cerrará temporalmente otras tres, lo que supondrá la desaparición de más de 20.000 puestos de trabajo. Además, se deshará de unos 2.400 concesionarios y de sus ocho marcas se quedará sólo con cuatro: Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC. La empresa que fuera icono industrial de EEUU durante un siglo, y que había dejado de ser viable el año pasado, será más pequeña cuando emerja de la quiebra y se volcará en fabricar vehículos eficientes, baratos y no contaminantes.