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La milicia Basij entregada a la causa de Ahmadineyad

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La milicia Basij entregada a la causa de Ahmadineyad

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Lunes 15 de junio en la Plaza Azadí de Teherán. En estas imágenes grabadas por un aficionado, la multitud rodea un cuartel de los Basij, la milicia de los voluntarios encargados de mantener el orden en caso de desórdenes civiles.

Las milicias abren fuego contra la multitud. Mueren siete personas. En estas otras imágenes en internet, los milicianos Basij y policías de civil asaltan dependencias de la Universidad de Teherán. Según testimonios anónimos de estudiantes, cuatro personas perdieron la vida: tres hombres y una mujer. La amplitud de los destrozos es visible en estas fotografías. El ministerio del Interior va a abrir una investigación tras la condena del ataque del presidente del Parlamento iraní, Ali Larijani. A los Basij se les acusa también de estar implicados en el fraude electoral que denuncian los seguidores de Musaví. Según testimonios recogidos por la prensa extranjera, se hicieron con el control de las terminales de recuento de los votos en el ministerio del Interior el sábado alrededor de las cinco de la tarde e hicieron desaparecer una parte de las urnas. El Basij, o Movilización de los Oprimidos, es una milicia de voluntarios islámicos creada por orden del fundador de la República Islámica, el Ayatoláh Jomeini poco después de la revolución de 1979. Durante la guerra contra Irak, de 1980 a 1988, formaron mareas humanas encargadas de abrir el camino en los campos de minas. La milicia cuenta con unos 90.000 voluntarios, hombres y mujeres, pero puede movilizar a un millón de efectivos en caso necesario. La mayoría son civiles, están presentes en todas las ciudades e intervienen en tiempos de crisis para perseguir a los disidentes. Los Basij están bajo las órdenes del cuerpo de élite de la República Islámica, los Guardianes de la Revolución o Pasdaranes. Contrapoder del Ejército regular y con 125.000 hombres, los Guardianes de la Revolución también tienen un enorme poder económico y político: mantienen estrechos vínculos con el Guía Supremo, el Ayatolá Jamenei y con el presidente Ahmadineyad, ex miembro del cuerpo.