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Abolhassan Bani Sadr, primer Presidente de Irán: "El régimen no se atreverá a disparar contra la población".

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Abolhassan Bani Sadr, primer Presidente de Irán: "El régimen no se atreverá a disparar contra la población".

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La suya es una de las voces más doctas de la política iraní. Considerado como el hijo espiritual del Ayatolá Jomeini, Abolhassan Bani Sadr fue el primer Presidente de la República Islámica. Pero su defensa de los derechos humanos y su oposición a la guerra con Irak le hicieron pronto caer en desgracia. Hoy vive exiliado en Francia y allí ha hablado con Euronews sobre la situación de su país.

Euronews: Gracias por recibirnos. En su opinión, ¿es positivo para Irán estar de nuevo en las portadas de todos los medios? Bani Sadr: Sí. Porque esta vez es diferente. Antes, estaba siempre en primer plano en las portadas por su programa nuclear, la represión u otras crisis en la región. Pero esta vez, es un pueblo que se mueve porque quiere democracia y libertad, y que está seguro de que puede obtener lo que desea. Euronews: En la sociedad iraní siempre ha habido movimientos de protesta, que nunca han tenido éxito, y esto siempre ha provocado decepción. ¿Por qué existe hoy la esperanza de cambio? Bani Sadr: En esta ocasión es un auténtico enigma. Los dos candidatos que encabezan las protestas, ¿claudicarán ante el régimen como Jatamí, o se mantendrán junto a su pueblo? Si actúan como hizo Jatamí en su momento, entonces el régimen puede poner fin a este movimiento, aunque de manera provisional. Pero dado que la ruptura a la que estamos asistiendo hoy es diferente a la de la época de Jatamí, puede ser el fin del régimen, el principio del fin. Ahora la gente tiene claro que del régimen no puede esperar ni reformas, ni una política diferente, para resolver los problemas de este país. Euronews: ¿Piensa que Jamenei se decidirá al final a aceptar las reivindicaciones, o que enviará a los guardianes de la revolución a apaciguar la situación? Bani Sadr: Hasta ahora, los guardianes de la revolución, las fuerzas de la represión, están siempre ahí, cada día en todas las ciudades de Irán, reprimiendo las reuniones del pueblo. ¿Acaso pueden hacer más? Ésa es la cuestión. Con la debilidad interna del régimen, yo creo que no. No me parece que puedan hacer más, así que la única posibilidad que les queda es convencer a los dos candidatos de que tiren la toalla. Euronews: ¿Y serán capaces? Bani Sadr: Es posible, es posible porque no se puede formar parte del régimen y oponerse a un líder que concentra todo el poder, es muy difícil. Euronews: Si no se consigue encontrar una salida política, ¿puede producirse un baño de sangre? Bani Sadr: Un baño de sangre, no creo. Si el movimiento sigue siendo general, las fuerzas represoras no se atreverán a disparar contra la población. Ya han matado a muchos. Dicen que a ocho, pero según otras informaciones, hay 32 muertos. Un baño de sangre, es otra cosa. Euronews: Aparte de algunas voces como la de Sarkozy, en Francia, nadie ha criticado el fraude electoral. Reina una especie de expectación, de espera. Obama no es muy agresivo. Los países europeos no enseñan los dientes, ¿por qué? Bani Sadr: Ante todo, sería preferible que no interviniesen. Obama ha hecho muy bien en permanecer neutral porque imaginen a un joven iraní que sale de su casa a manifestarse sabiendo que le pueden matar a tiros y se pregunta: “¿Me estoy manifestando por mis derechos, o por el interés de las potencias extranjeras?”. Si tiene esa duda, seguro que se queda en casa. Por eso pido a los líderes extranjeros que no intervengan, ni siquiera para protestar contra la represión. Hay muchas organizaciones humanitarias que defienden los derechos humanos, y son ellas las que tienen que protestar. Los ciudadanos iraníes deben darse cuenta de que ellos deciden, y son ellos mismos quienes se mueven por sus derechos. Euronews: Hace 28 años que usted se marchó de Irán, ¿le parece que podría encontrar todavía su lugar en un movimiento en el que el 50 por ciento son jóvenes nacidos después de la revolución y que no conocen a las personas que la hicieron? Bani Sadr: El movimiento espontáneo es general, tal como yo lo veo. Nadie se lo imaginaba, todo el mundo decía que los iraníes ya no están dispuestos a hacer la revolución, que se acabó, que no hay salida. Durante 28 años, yo decía que sólo un movimiento como éste puede permitir que la gente recupere su libertad. Hoy han puesto en marcha este movimiento y eso demuestra que yo tenía razón. ¿La gente lo hace porque yo lo había dicho? No, eso no es así. Pero que la gente reaccione y se rebele, demuestra que yo tenía razón. Euronews: ¿Qué podría hoy detener este movimiento? Bani Sadr: Que el régimen acepte anular las elecciones, eso sería una gran alegría para el pueblo. Y a partir de ahí, que se celebren nuevos comicios. Así se terminarían las protestas. La segunda opción es una represión sin precedentes, aunque no creo que el régimen pueda llevarla a cabo ahora. Una tercera posibilidad es, por ejemplo, que los dos candidatos Karroubi y Mussaví renuncien a seguir adelante con sus protestas y que la población se dé cuenta de que ha estado luchando por unos líderes que no tenían el coraje necesario para llevar la protesta hasta el final. Euronews: Muchas gracias por haber hablado con Euronews, que tenga suerte. Bani Sadr: Esperemos que sí.