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La guerra de Chechenia se traslada a Ingushetia

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La guerra de Chechenia se traslada a Ingushetia

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Grozny, el pasado 16 de abril. Con estas imágenes de una ciudad pacificada, las autoridades rusas anunciaban el fin de la operación antiterrorista que ha durado 10 años en Chechenia. Boris Yeltsin firmó en 1999 el decreto lanzando la operación poco antes de ceder el poder a Vladimir Putin.

El presidente checheno, Ramzan Kadyrov, anunicaba una nueva era de prosperidad. “Estamos reconstruyendo la ciudad y el ritmo de esa reconstrucción se ha acelerado gracias a la ayuda de los inversores, de quienes han invertido en nuestra república, de quienes quieren estar con nosotros. Son nuestros hermanos, musulmanes del mundo árabe, de Europa, de Oriente medio, de Asia.” Pero la violencia en el Cáucaso ruso no ha desaparecido, simplemente ha traspasado la frontera, sobre todo hacia Ingushetia. El 10 de junio, Aza Gazguireïeva, la vicepresidenta del tribunal Supremo local, sucumbía a un atentado en Nazran, la capital. El presidente ingushetio vinculó el ataque al proceso contra doce personas acusadas del ataque armado en esta pequeña república en 2004. La madrugada del 22 de junio de ese año, un centenar de milicianos armados con lanzagranadas y armas automáticas tomaron el control de Ingushetia durante varias horas. Al frente de la operación estaba el jefe de guerra checheno Chamil Bassaiev, asesinado dos años después. Tras matar a 48 personas, civiles y militares y tomar al asalto un depósito de armas, huyeron sin sufrir pérdidas. La República de Ingushetia, una de las más pobres del Cáucaso ruso, ha sufrido de lleno las consecuencias de la guerra en Chechenia. Para empezar, el flujo de refugiados, unos 150.000 en una población de 300.000 en 2003, y más recientemente en forma de secuestros y desapariciones. El Cáucaso norte es el escenario de una guerra sin cuartel entre yihadistas, que luchan para establecer un emirato y las tropas de la Federación rusa. A principios de junio, el presidente ruso, Dimitry Medvedev viajó a la vecina república de Daguestán pocos días después de que el jefe del ministerio del Interior fuese asesinado de un balazo en la cabeza a manos de un francotirador durante una boda. El presidente ruso se comprometió entonces a proseguir el trabajo de limpieza y exterminio de los terroristas.