Última hora

Última hora

Luchar contra el cultivo de opio para acabar con los talibanes

Leyendo ahora:

Luchar contra el cultivo de opio para acabar con los talibanes

Tamaño de texto Aa Aa

Afganistán es con mucho el principal productor mundial de opio. En 2007, la producción afgana batió todos los records, pero desde entonces, el cultivo de adormideras ha disminuido. Una buena noticia para la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Crimen que lo considera consecuencia directa de las operaciones de la OTAN contra los talibanes, grandes traficantes de opio y heroina.

Este año, la producción ha caído un 10% y las hectáreas consagradas al cultivo de adormideras han disminuido un 22%. El ministro afgano encargado de la lucha contra la droga se muestra muy optimista: “La situación de las drogas en Afganistán está bajo control. En los próximos años tenemos muchas esperanzas de que muchas provincias lleguen al nivel cero en el cultivo de opio” Las tropas afganas, con la ayuda de miles de soldados de la OTAN, han duplicado sus esfuerzos para destruir los campos de adormideras y desmantelar el tráfico controlado por los talibanes. Ese encarnizado combate para reducir la influencia de los grupos insurgentes y de las organizaciones criminales en la población, combinado con un descenso de los precios de venta del opio, lleva a muchos agricultores a optar por otros cultivos, como en la provincia de Helmand, donde los soldados estadounidenses y británicos concentran sus tropas desde mayo. Pero aunque menos que otros años, en 2009 Afganistán ha producido 6.900 toneladas de opio, mucho más que la demanda mundial, estancada en cinco mil toneladas. Y se calcula que las reservas de opio alcanzan las 10.000 toneladas. El aumento masivo de esas reservas es según el informe de la ONU una bomba de relojería potencial para la humanidad. Por ahora, las autoridades no han conseguido localizar los depósitos del opio que no se vende ni a quienes los controlan. Siempre según el informe, el objetivo de almacenar opio no es otro que hacer que aumenten los precios del mercado, como en 2001, cuando los talibanes decidieron una moratoria sobre el cultivo de adormideras. El 6,4% de la población afgana está implicada de alguna forma en el tráfico de drogas.