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La crisis afecta también a Al Qaeda

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La crisis afecta también a Al Qaeda

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Después del 11 de septiembre, la principal amenaza para Estados Unidos es Al Qaeda. La lucha contra el terrorismo arranca y se traduce en dos guerras: la primera en Afganistán, donde los talibanes esconden presuntamente a Ben Laden líder de Al Qaeda y supuesto cerebro de los ataques.

La administración Bush pone después en su punto de mira a Irak. La razón oficial fueron los presuntos vínculos entre Sadam Husein, acusado de poseer armas de destrucción masiva y Al Qaeda. Con el transcurso de los años, los argumentos a favor de esta guerra preventiva se desbaratan como un castillo de naipes. Pero por aquel entonces, Bush considera que ha cumplido su misión. La realidad demuestra lo contrario: las dos guerras no impiden que Europa se convierta en objetivo de la Yihad: El 11 de marzo de 2004, una serie de bombas explotan en varias estaciones de Madrid causando 191 muertos y casi 2 mil heridos. Un año después, Londres sufre a su vez una serie de ataques en los transportes públicos que acaban con la vida de 56 personas y dejan 700 heridos. Desde entonces, Al Qaeda ha rebajado la ambición de sus atentados, aunque tanto Bel Laden como su mano derecha, Ayman al-Zawahiri siguen en paradero desconocido. Algunos les situan en la región de Waziristan, en el noreste de Pakistán. Mermada tras 8 años de lucha antiterrorista, la organización ha puesto en su punto de mira instalaciones turísticas más que edificios gubernamentales. Pero sus ideas siguen progresando a lo largo y ancho del planeta. Recientemente, su zona de influencia se ha extendido al sur de Argelia, Níger, Mali y Mauritania. Casi todos los expertos coinciden en que las operaciones militares en Afganistán y especialmente en Irak han contribuido a crear, más que a suprimir Yihadistas. Y aunque Al Qaeda no parece disponer ya de medios para organizar ataques a gran escala como el del 11 de septiembre y las nuevas células tienen menos miembros y menos dinero, pueden ser igualmente peligrosas aunque se fijen objetivos más locales.