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El caso Clearstream, un "thriller político" que puede arruinar la carrera de Villepin

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El caso Clearstream, un "thriller político" que puede arruinar la carrera de Villepin

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El caso Clearstream tiene todos los ingredientes de un buen “thriller político”: rivales sin escrúpulos en la cúspide del poder, delatores anónimos y calumnias capaces de arruinar reputaciones y sepultar carreras políticas.

La historia arranca en Clearstream, una sociedad luxemburguesa en la que bancos e instituciones de todo el mundo intercambian acciones y obligaciones. Una lista falsa con números de cuentas abiertas en ella relaciona a numerosas personalidades incluido Nicolas Sarkozy, que aparece con sus patronímicos “Stephane Bocsa” y “Paul de Nagy” con el cobro de comisiones millonarias vinculadas a un escándalo precedente, el de la venta de fragatas francesas a Taiwán. En 2004, alguien hace llegar la lista al juez Renau Van Ruymbeke, que lleva 3 años investigando las implicaciones de las compañías Thompson, ELF y del estado francés en el caso de las fragatas. Pero el juez se da cuenta de que el documento ha sido manipulado. Se elaboró a partir de verdaderas listas de cuentas de Clearstream que un contable becario en la entidad y un periodista entregaron al vicepresidente del consorcio aeronáutico EADS, Jean Louis Gergorin, y al matemático Imad Lahud. Se cree que fue éste último quien las manipuló para incriminar a Sarkozy. Tras contactar con Dominique de Villepin, el entonces ministro francés de Exteriores les pide que lo entreguen a la justicia. Políticios, empresarios, famosos… en las listas falsificadas se han añadido los nombres de personalidades francesas para hacer creer que han cobrado comisiones por la venta de las fragatas a Taiwán. Nicolas Sarkozy, a la sazón ministro de Economía, es uno de ellos. Pero, ¿sabía de Villepin que las listas habían sido manipuladas? ¿Fue él quien pidió que las falsificaran? Según sus compañeros de banquillo, sí. Lo habría preparado todo para quitarse de en medio a Sarkozy, su enemigo íntimo, de cara a las presidenciales de 2007: “Tras los detalles explica el analista político Dominique Moisi, que son muy complejos para ser comprendidos por todo el mundo, se esconde una batalla de ambiciones políticas entre dos políticos franceses. ¿Quién ganará? Sarkozy ya ha ganado si nos cernimos al motivo de la disputa, pues es presidente desde el año 2007. Pero Villepin aún puede perder más: la cárcel y la inhabilitación equivaldrían a una pena capital sobre su carrera política.