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El caso Polanski: cómo ha llegado su detención

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El caso Polanski: cómo ha llegado su detención

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En 1977, Roman Polanski llega a un acuerdo con el fiscal de Los Ángeles. Se declara culpable de haber mantenido relaciones sexuales ilegales con una menor de 13 años. A cambio de esa confesión sólo sería condenado a 42 días de prisión, una pena que ya había cumplido.

Al cineasta se le acusa también de haber suministrado drogas y alcohol a la víctima, Samantha Geimer. Pero Polanski no espera el veredicto. Convencido de que el juez modificaría los términos del acuerdo para ponerle entre rejas durante varios años, en enero de 1978, huye a Francia y no vuelve a poner los pies en Estados Unidos. Transcurren más de 30 años en los que el cineasta continúa con su carrera jalonada de éxitos y premios. La justicia estadounidense intenta deneterle en varias ocasiones, pero no lo consigue. Polanski, prudente, evita visitar ciertos países, como explica su amigo Volker Schlöndorff. “Este verano cuando estaba rodando su película en Berlín, vino a visitarme. Comimos juntos, estuvimos charlando y me comentó que había algunos países a los que prefería no viajar. Pero ni él ni nadie esperaba que le fueran a detener en Suiza”, comenta su amigo. Su arresto en Suiza el pasado sábado levanta un revuelo y también interrogantes. Polanski tiene una casa en Gstaad a la que va asiduamente. ¿Por qué le detienen ahora? Por un paso en falso de sus abogados en Estados Unidos, según una jurista norteamericana. “En el escrito de apelación enviado recientemente, después de que el tribunal se negase a archivar el caso, parece que él o sus abogados acusan a la fiscalía del distrito de no haberlo buscado en estos 30 años y de no querer encontrarle conscientes de que existía una presunto defecto de forma de la fiscalía”, explica la abogada. Esto habría empujado a la fiscalía a reactivar el proceso para detener a Polanski. La ocasión se presentó el sábado en Suiza. Un país que tiene acuerdos de extradición con Estados Unidos, donde el delito cometido por Polanski nunca prescribe.