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Si o No, una respuesta sencilla para determinar el futuro de Europa

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Si o No, una respuesta sencilla para determinar el futuro de Europa

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El pasado año Irlanda rechazó el Tratado de Lisboa, pero ahora la siutación es distinta.

La crisis económica está jugando un papel fundamental. La tasa de paro asciende al 15% y entre los que se encuentran sin empleo, la opinión es de que la ratificación del texto traerá consigo nuevas oportinidades. “Voy a votar por el “Sí”. Creo que será bueno para la economía. Es mejor que votar por el “No”. Podríamos quedarnos aislados si votamos por el “no”“, afirma Claire Gillespie, en la actualidad sin empleo. Otro sector que apoya el “Si” es el de la agricultura, consciente de las ventajas y ayudas que puede ofrecer una Europa más cohesionada. Sin embargo, el cambio que aguran las encuestas no se basa sólo en la economía. Además Irlanda ha recibido una serie de garantías, como el mantenimiento de su comisario en Bruselas. Lo explica Mary Hanafin, Ministra de Asuntos Sociales y de la Familia: “La gente votó “no” en 2008 por unas razones muy buenas. Estaban preocupados por temas como la neutralidad militar, los impuestos, el derecho a la vida o perder nuestro comisario. Nuestros colegas en Europa nos han dado garantías legales al respecto. Está solucionado. Además la gente está preocupada por el futuro de la economía y por cuál será nuestro sitio en Europa. Por eso creemos que ganará el “Si”“. Sin embargo, no todos se muestran tan entusiastas. Los taxistas, por ejemplo, protagonizaron ayer una multitudinaria protesta, acusando a la UE de prenteder liberalizar las licencias. Para los partidarios del “No”, las reformas introducidas en el texto cambian la forma pero no el fondo. Lo afirma Declan Ganley, Presidente de Libertas, una formación política opuesta al Tratado: “Creo que ganará el “No”. No van a tomar al pueblo irlandés por unos ingenuos. Somos pro-europeos, y por eso votaremos por el No”“. A ello, se une el riesgo de que el referéndum sea tomado como un voto de castigo contra el Gobierno, cuya popularidad se halla en su cota más baja.