Última hora

Última hora

Un Nobel a la esperanza

Leyendo ahora:

Un Nobel a la esperanza

Tamaño de texto Aa Aa

No ha pasado ni un año y este hombre, antes prácticamente desconocido en todo el mundo, ha sido nombrado presidente de Estados Unidos y galardonado con uno de los más prestigiosos premios: el Nobel de la Paz.

Barack Obama aceptaba con humildad el reconocimiento, pero lo hacía extensivo a su país: “Acepto este premio como una llamada a la acción, una llamada a todas las naciones para enfrentarnos a los desafíos comunes del siglo XXI. Unos desafíos que no podrá lograr un solo hombre o una sola nación. Con ese objetivo trabaja mi Administración, para lograr una nueva era de compromiso en la que todos los países participen y se responsabilicen para conseguir el mundo que queremos”. Obama se mostró sorprendido por el galardón, como gran parte de la opinión pública. El comité noruego ha explicado su decisión por el proceso positivo que ha puesto en marcha internacionalmente. Muchos ven el premio como un signo de esperanza: “Las expectativas del mundo son enormes para Obama y este premio es, de alguna forma, el reflejo de cuán altas son” decía este analista. “Es como un adelanto de lo que se espera que consiga”. Los principales objetivos del presidente estadounidense son el cierre de la prisión de Guantánamo, un mundo sin armas nucleares, la paz en Oriente Medio y la lucha contra el cambio climático.